Tegucigalpa, Honduras.- Las centrales obreras y el sector privado ya están listos para sentarse a negociar el salario mínimo correspondiente a 2026, luego de que en los últimos días ambas partes oficializaran a sus representantes y reiteraran su disposición al diálogo.
El proceso, que por ley debe iniciar con convocatoria en noviembre para que el nuevo ajuste entre en vigencia el 1 de enero, sufrió retrasos debido al contexto político y electoral de finales de 2025.
Sin embargo, los actores coinciden en que aún hay tiempo para alcanzar un acuerdo que beneficie tanto a los trabajadores como a la sostenibilidad de las empresas.
Incremento salarial
Desde el sector obrero, el secretario de la Central General de Trabajadores (CGT), Benjamín Vásquez, aseguró que ya acreditaron a sus delegados y están preparados para instalar la mesa tripartita.
“Nosotros estamos listos y ya nombramos a nuestros compañeros para que sean convocados y juramentados. El salario mínimo es un tema muy importante y estamos preparados para negociar un acuerdo justo”, manifestó.
Vásquez recordó que la normativa establece que la convocatoria debe hacerse en noviembre, pero explicó que los acontecimientos recientes impidieron que la mesa se instalara en ese momento.
El dirigente sindical enfatizó que el salario mínimo beneficia especialmente a los trabajadores no sindicalizados, quienes dependen directamente de este ajuste anual para mejorar su ingreso real frente al costo de vida.
“El trabajador que no está organizado es el que más espera esta negociación, porque es el que se beneficia directamente del salario mínimo y necesita que el ajuste sea efectivo desde enero, como lo establece la ley”, subrayó.
Desde las centrales obreras se habla preliminarmente de un incremento que oscilaría entre el 5% y el 7.5%, dependiendo del tamaño de la empresa, la cantidad de trabajadores, el índice inflacionario, el costo de vida y los niveles de productividad, entre otros factores técnicos.
En la actualidad, el salario mínimo en Honduras varía de acuerdo con el rubro y el número de empleados de cada empresa, con montos que rondan entre los 12,000 y más de 17,000 lempiras mensuales, dependiendo de la actividad económica y el tamaño del negocio.
Equilibrio entre salario y empresa
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), Daniel Fortín, confirmó que el sector privado ya definió a sus representantes propietarios, suplentes y asesores para integrar la comisión negociadora.
“La junta directiva ya nombró a los representantes del sector privado para ver el tema del salario mínimo. Estamos esperando el llamado del gobierno para empezar a platicar”, afirmó.
La postura empresarial es buscar un equilibrio que permita salarios dignos, pero que también sean sostenibles para las empresas, especialmente en un contexto económico marcado por una inflación cercana al 4.98% el año anterior.
“Tenemos que ver qué es lo justo para ambas partes. Necesitamos colaboradores bien pagados, pero también empresas sólidas que no caigan en insolvencia por cargas que no puedan asumir”, sostuvo.
El dirigente empresarial agregó que, a su juicio, el país debería avanzar hacia un mecanismo más técnico y automático para definir los ajustes salariales.
“Debería existir una fórmula matemática automática y revisar el tema de las escalas según el número de trabajadores, porque eso limita el crecimiento de las empresas y la generación de empleo”, planteó a criterio personal.
En medio de este escenario, la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social ha reiterado que su papel es facilitar el diálogo tripartito y armonizar los intereses de trabajadores y empresarios, procurando que el ajuste tome en cuenta variables como la inflación, el costo de vida y la realidad económica del país.
Representantes
El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) ha nombrado una comisión de representantes con experiencia en temas económicos y productivos para negociar con la clase trabajadora y el gobierno:
Fernando García, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI).
Paola Díaz, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT).
Manuel Hernández, presidente de Fedecámaras.
Las centrales obreras hondureñas también ya definieron a su representación para integrar la mesa:
Felipe Ramírez
Humberto Lara
Erick Acosta
Josué Orellana