A dos meses de su gestión como ministra de Salud, la doctora Roxana Araujo,
aseguró que la Secretaría de Salud se encuentra en una profunda crisis económica.
El déficit presupuestario de la institución supera los 919 millones de lempiras, lo que implica una inyección de fondos inmediatos para poder culminar el 2012.
Aún con la situación de quiebra que reporta la Secretaría, Araujo aseguró que no se arrepiente de tomar su cargo y que espera poder cambiar el rumbo de la institución.
¿En cifras, cómo encontró la Secretaría de Salud? Si nos remontamos a la actualidad como nosotros encontramos la Secretaría de Salud podríamos decir que con una situación sumamente precaria, el déficit es de 919 millones de lempiras.
¿En el análisis de ejecución presupuestaria, qué encontraron?
Hicimos un análisis de la ejecución presupuestaria del año fiscal 2012 de lo aprobado y ejecutado y nos dimos cuenta que en la mayoría de los rubros de importancia para la Secretaría, los fondos han sido ejecutados en su totalidad para el mes de agosto y septiembre, que significa que prácticamente no tenemos presupuesto para operar.
¿Qué tipo de rubros?
Al hacer una reflexión y un diagnóstico nos damos cuenta que los rubros más importantes en los cuales tenemos este déficit de 919 millones, uno es la partida 121 que tiene que ver con la contratación de recursos o personal esto a nivel nacional, tanto de hospitales como de las regiones de salud, en la partida de medicamentos y en la de alimentos.
¿Por qué es tan grande el déficit? Esto es una deuda acumulada, se ha venido arrastrando desde el 2009 y no se ha cancelado, entonces se paga un año atrasado con el año fiscal que está vigente, podemos decir que tenemos una deuda del décimo tercer mes y del décimo cuarto porque en el año 2009 no se cumplió.
¿De cuánto es esta deuda?
El décimo tercer mes 52 millones 276 mil lempiras y del décimo cuarto mes 52 millones 276 mil lempiras, lo que equivale a un año fiscal
¿Cuáles son los principales problemas de la Secretaría?
Uno de los más importantes es el 30 por ciento que se utiliza en los hospitales y las regiones de Salud para comprar medicamentos, este es el problema más grande que tenemos ahorita porque el desabastecimiento es con los cuadros que se compra con ese porcentaje que lo utilizan de forma directa los hospitales.
¿De cuánto es la deuda de los medicamentos?
Productos farmacéuticos y medicinales 103 millones 957 mil lempiras, estos son todos aquellos medicamentos que demandan en este momento las personas que tienen enfermedades crónicas.
¿Cuáles son esas enfermedades?
Estamos hablando de medicamentos que toman los pacientes con insuficiencia renal para poder subir su hemoglobina, estamos hablando de los pacientes con esclerosis múltiples, de pacientes de oncología que en muchos de los hospitales no se tienen medicamentos desde el año pasado.
¿Y la deuda de insumos?
En material médico quirúrgico para terminar el año tenemos un déficit de 64,350 mil lempiras, esto tiene que ver con los guantes, con las jeringas, con las suturas, con todo lo necesario para las cirugías.
¿Cuál es la deuda con los proveedores de alimentos? En la de alimentos tenemos un déficit de 43,309,000 lempiras.
¿Culpa usted a alguna administración en específico sobre este déficit?
No podríamos decirlo porque no tenemos una auditoría, la hemos solicitado al Tribunal Superior de Cuentas, lo que se ha llevado a cabo en la Secretaría de Salud es algo que no es específico de una administración, sino que viene arraigado desde hace más de 30 años y que en los últimos años se incrementó este inadecuado proceso de compra .
¿Cómo se obtendrán recursos para bajar este déficit?
Al final de año el gobierno hace una revisión, el déficit es grande, son 919 millones, pero ya en un acercamiento con las autoridades de Finanzas y con la comisión de presupuesto del Congreso creemos que podemos adecuar esa deuda a 600 millones.
¿Se arrepiente de haber tomado el mando de una Secretaría en quiebra?
No, y no me arrepiento por dos cosas, una porque nosotros venimos de un nivel local, llegamos a un nivel normativo, hemos estado en diferentes cargos que nos han permitido conocer la situación de la Secretaría durante muchos años, hemos sido testigos de cómo estos procesos se han estancado en algunos momentos y no se les ha dado relevancia.
¿Y la otra razón cuál es?
La otra razón es porque creemos que llegando a este cargo teníamos la oportunidad de poderle demostrar al pueblo y a nosotros mismos que sí se puede cambiar.
Para cambiar la situación ha tomado varias medidas, entre ellas en contra del gremio médico, ¿teme usted ser purgada del Colegio por estas determinaciones? Si ellos están en contra de una persona que quiere sanear la institución y que quiere ver realmente una reforma profunda en el sector salud, pues yo lo aceptaría con mucha valentía, pero eso sería estar en contra de poderle ayudar a la población más deprimida y con menos recursos.
¿Qué busca con estas medidas?
Sabemos que el tema de salud no es un problema de ayer ni de hoy, sino que tiene una connotación de hace muchos años y que en este momento nosotros lo que estamos buscando es finalizar el 2012 de la mejor manera posible, para no cerrar hospitales ni centros de salud y con la expectativa de que en el 2013 a través de mecanismos de transparencia podamos optimizar el recurso financiero.
¿Para el 2013, qué planes tiene? Nosotros le estamos dando suma importancia a lo que podemos apoyar en el 2013, por ejemplo la Universidad Nacional Autónoma de Honduras es un aliado estratégico para nosotros para implementar el plan de Atención Primaria de Salud porque ahí es donde se forman todas aquellas personas con carreras humanitarias orientadas a la salud, estamos hablando de médicos, de enfermeras, de licenciadas en enfermería, de microbiólogos de técnicos, de laboratoristas, inclusive de trabajadores sociales y psicólogos, un sinfín de carreras que vendrían apoyar a toda está población.
¿Confía en que este nuevo sistema pueda resolver la crisis?
Si el sistema primario no resuelve los problemas de las comunidades, el sistema se encuentra colapsado y el hecho de la masiva afluencia de pacientes en los hospitales públicos es porque no se les resuelve a nivel local, ese es el trabajo que queremos hacer.
El 80 por ciento de los problemas deben ser resueltos en la comunidad y el otro 20 por ciento deben ser atendidos en los grandes hospitales, de esa forma nos aseguramos mejor calidad de atención para los que llegan en busca de asistencia médica.
¿Y la licitación del próximo año?
Se está trabajando hay un grupo muy comprometido donde esta también la OPS, está Transformemos Honduras y ahora se nos va unir la Iglesia Evangélica y van a traer a la Iglesia Católica para que se haga más transparente la compra, se prevé un ahorro de un 25 por ciento en los procesos de compra.