Tegucigalpa, Honduras.- Los resultados de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos reconfiguran el equilibrio político en el Congreso, pero no necesariamente implican un giro en la política exterior de Donald Trump hacia América Latina, así valoró Robert Carmona-Borjas, abogado, profesor universitario, CEO y cofundador de Arcadia Foundation, los resultados del reciente proceso electoral en Estados Unidos.
"Las elecciones legislativas estadounidenses no representan un cambio de gobierno ni implican necesariamente una modificación de la política exterior de Donald Trump. La conducción estratégica de las relaciones internacionales corresponde fundamentalmente al Poder Ejecutivo. Esto comprende sus prioridades respecto de América Latina, la seguridad hemisférica y las operaciones militares en escenarios como Irán y Venezuela", expresó.
Sin embargo, Carmona-Borjas confió, "el nuevo Congreso podrá investigar, interpelar funcionarios, emitir citaciones obligatorias (subpoenas), condicionar recursos presupuestarios e incluso limitar determinadas operaciones mediante legislación. Pero no puede sustituir al presidente en la dirección de la política exterior. Por tanto, no veo razones para anticipar un cambio sustancial de la estrategia de Trump hacia nuestra región por el solo resultado electoral".
En cuanto a Honduras, el experto señaló que "mi preocupación es considerablemente mayor. El presidente Nasry Asfura recibió una oportunidad histórica para romper con las prácticas de corrupción, clientelismo y deterioro institucional que han perjudicado al país durante años. Sin embargo, resulta profundamente decepcionante que todavía no se advierta una ruptura suficientemente clara con esas prácticas".
Refirió que -por ejemplo- el caso de "Hondutel constituye un ejemplo particularmente preocupante. Una empresa estatal que continúa acumulando pérdidas, que ni siquiera puede pagar puntualmente a sus trabajadores y cuyo historial está marcado por investigaciones sobre tráfico gris y graves irregularidades administrativas exige mucho más que promesas de recuperación. Exige una intervención institucional seria, una auditoría independiente, responsabilidades individuales y una transformación estructural que impida seguir utilizándola como instrumento de distribución de favores políticos".
"Me preocupa, asimismo, la influencia del entorno presidencial, particularmente de quienes tienen la responsabilidad de coordinar las decisiones del Ejecutivo, como el secretario de la Presidencia, Juan Carlos García. El presidente Asfura debe recibir información independiente, escuchar las advertencias sobre estas instituciones y ejercer personalmente su autoridad para corregirlas", amplió.
"Honduras no necesita aprovechar una supuesta cercanía personal con Trump; necesita convertirse en un socio institucionalmente fiable. La cooperación en materia migratoria, seguridad, lucha contra el narcotráfico, inversión y comercio debe sustentarse en resultados verificables, seguridad jurídica y combate efectivo contra la corrupción", recomendó.
El CEO y cofundador de Arcadia Foundation, puntualizó señalando que "la oportunidad sigue existiendo, pero no será Washington quien resuelva las deficiencias institucionales hondureñas. Esa responsabilidad corresponde, ante todo, al propio Gobierno de Honduras".