Honduras

Ricardo Álvarez avizora campaña dura y sucia

El alcalde de Tegucigalpa cuestionó que “el que está más abajo en las encuestas es el menos indicado para pedir a los demás líderes del nacionalismo que cedan”.

07.04.2014

Ricardo Álvarez
aceptará gustoso que lo defenestren de la presidencia del Comité Central del Partido Nacional si es por defender a los nacionalistas.

El aspirante presidencial y alcalde capitalino dice estar dispuesto a recibir a Juan Orlando Hernández en su “cruzada por la unidad” para hablar de una campaña de altura, nunca de una candidatura única.

El líder del movimiento Salvemos Honduras conversó con EL HERALDO. A continuación sus impresiones:

¿Estamos al borde del precipicio? ¿Por qué eso de Salvemos Honduras?

El sentimiento general del hondureño es que estamos pasando momentos duros. El alto índice de inseguridad y de desesperanza que existe en el pueblo hondureño se siente en el barrio, en la colonia, acompañado con la falta de empleo. Dos temas torales para que en el país haya esperanza es que pueda caminar libremente uno en las calles, que pueda tener la garantía de que sus hijos de la universidad van a regresar vivos a sus casas y, obviamente, que al salir de un colegio los jóvenes van a encontrar trabajo.
Cuando hablamos de Salvemos Honduras se trata de que nos unamos todos, que venzamos la desesperanza, que nos unamos contra nuestros verdaderos enemigos: el crimen organizado, la desigualdad, la inequidad, la falta de valores y principios que está consumiendo a la sociedad hondureña.

¿Entonces, teniendo su movimiento un nombre, significa que Ricardo va hasta el final?

Yo siempre que me meto en una carrera llego hasta el final. Nunca he hecho una carrera solo por competir, sino por ganar.

¿Avizora el otro año una unidad en su partido o, por el contrario, una crisis confrontativa?

La verdad veo un 2012 fuerte. Campañas duras, algunos jugando sucio, algunos otros jugando limpio y en esos me apunto yo. Pero al final, por el amor a Honduras, por el amor a nuestro partido, el día después de las elecciones, si son transparentes, si no hay inequidades, si no hay injusticias, un partido muy unido.

¿Tiene temor a una imposición, a una confrontación?

Obviamente, la imposición ya existe. Esa es una realidad. Con la confrontación, si es de altura, no hay problemas, porque debe ser de ideas. El pueblo podrá valorarlo a uno en base a una posición de quienes opinan más hacia la derecha, a la izquierda o al centro. De parte mía no van a haber ataques nunca. Lo que estoy diciendo hoy lleva consigo que tampoco habrá mano izquierda conmigo.
Unos dicen: conmigo no van a haber ataques, pero tienen toda una serie de armas para dañar y golpear, afectar y dividir y eso ya no lo quiere la familia hondureña.

¿Le tienen temor ustedes a la maquinaria oficial del Partido Nacional?

No necesariamente. La historia ha dicho que no es la maquinaria del Estado la que elige a un candidato o un gobernante. Es con el cariño del pueblo. Eso ha resultado en el 99 por ciento de las veces.

Juan Orlando tiene el respaldo de la gran mayoría de diputados. ¿Por qué?

Porque trabajan con él todo el día. Son viejos amigos, son compañeros de trabajo, tienen un grado de amistad. Hay que estar bien.
¿Por qué dijo usted en su momento que no tiene los recursos para controlar a los diputados?

De nadie es desconocido que los diputados tienen que llevar proyectos a sus comunidades y si por ahí lo están consiguiendo, obviamente eso los une más.

Juan Orlando anunció que va por una cruzada de la unidad con todos los líderes del Partido Nacional. ¿Lo recibirá usted?

Con mucho gusto, pondré sobre la mesa algo que es básico para la unidad del partido: que nos respetemos. Eso es fundamental. Que nos respetemos enmarcados en reglas claras, que no haya sorpresas en el camino, que por el poder mismo no se puedan imponer cosas que debiliten a mi partido.

Da la impresión que esta cruzada anunciada por Hernández es para convencerlos a ustedes de que cedan a una eventual candidatura única. ¿No la ve usted así?

Ja, ja. Yo creo que el que está más abajo de las encuestas es el menos indicado para decir que los otros, como Miguel Pastor, Mario Canahuati, cedan porque haya alguien que controla el poder o porque tiene el recurso. Yo en eso no estaré jamás de acuerdo. Sería burlarse del pueblo.

¿Insistirá con los cambios en el gabinete de gobierno o ya se cansó?

Todo ministro que no esté cumpliendo a estas alturas debería tener la renuncia el Presidente en sus manos. Los nacionalistas (que asuman) le van a ayudar al nacionalismo de la base.

Se dice que el vicecanciller Alden Rivera renunció porque se sentía atropellado por alguien que no es nacionalista. Si esto fuera así, ¿tiene más justificación su lucha por un mejor trato a los nacionalistas?

Resiento que un hombre tan valioso, de tanto talento, ya no esté. Opinar sobre algo que no conozco sería irresponsable de mi parte.

¿Cuántos activistas nacionalistas merecen estar en el gobierno?

Empleados públicos dicen que hay arriba de 120 mil. Hay que darles a los nacionalistas por lo menos un diez por ciento de los empleados. Yo como presidente del partido sigo exigiendo el espacio para los nacionalistas. El que trabajó, el que se esforzó por el Cambio Ya, el nacionalismo sigue esperando el Cambio Ya para ellos. Espero que en el presupuesto de 144 mil millones de lempiras hayan dejado lo suficiente para que a los miles de nacionalistas que todavía no tienen un empleo los consideren este año.

¿No tiene temor de que por estar criticando tanto lo destituyan del Comité Central?

Eso solo pasaría por la instrucción del presidente de la República y el presidente del Congreso, que tienen control de la mayoría de convencionales. Pero si me van a castigar por defender al nacionalismo, ellos sabrán si eso serviría para dividir o para unir a mi partido.

¿Cuál es su mayor deseo en las reformas electorales?

Que se dé a las mujeres el 50 por ciento, que vayan en trenza y que la elección sea vía cociente para que haya una verdadera integración y unidad.

¿Fracasó con la propuesta de los distritos electorales?

Siguen siendo algo de sumo interés de nuestro partido para que haya una mejor y más clara representación.

Mientras Juan Orlando anunciaba en la concentración una cruzada de unidad, usted dice que miraba la película “El Gato con Botas”. ¿Eso no es subestimar al rival?

No. Lo que pasa es que lo primero es primero y para mí, mi familia es primero, especialmente los domingos.