Más de 60 réplicas se han detectado después de que el domingo a las 3:37:56 de la mañana se registrara un sismo de 6.4 grados en la escala de Richter
a 65 kilómetros al sur de Amapala.
“Después del sismo mayor de 6.4 grados en la escala de Richter se han generado más de 60 réplicas que van en magnitudes de entre 5.4 y 3.5 grados en la escala Richter”, dijo Juan José Reyes, jefe del
Sistema de Alerta Temprana (SAT) de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).
El movimiento sísmico de mayor magnitud se registró a 70 kilómetros de profundidad y su epicentro se ubicó a 65 kilómetros de la isla de Amapala, en el departamento de Valle.
De acuerdo a los análisis realizados por los especialistas, el temblor se originó a raíz de una subducción de placas, es decir que una placa se ubicó sobre otra y se generaron golpes entre ellas, lo que provocó los movimientos “que hasta este momento hemos estado observando”, comentó el jefe del SAT.
A raíz de los constantes movimientos que se generaron el domingo, las autoridades de Copeco determinaron emitir alerta verde por tiempo indefinido
en los departamentos de Choluteca y Valle.
“Las réplicas eran abundantes y se hacían sentir muy fuertes en sectores como San Lorenzo, Namasigüe, Marcovia y Choluteca”, aseguró Juan José Reyes.
Aunque el sismo fue de gran magnitud, no hubo ninguna alerta de tsunami ni se generó ningún aviso por parte de los organismos que realizan monitoreos de los fenómenos.
Para las autoridades de Copeco, los sismos representan “la oportunidad de estar conscientes de que la zona sur es altamente sísmica”.
En Honduras
no son muy frecuentes este tipo de eventos, por lo que apenas pasa uno de ellos, “rápidamente lo olvidamos hasta que vuelve a ocurrir otros sismo”.
“Aquí lo importante es decirle a los habitantes de la zona sur y a todo el país que hay que aprender a vivir con el problema, porque esta es una actividad que se ha dado desde hace miles de años y ahora la percibimos porque hacemos estructuras donde sentimos esos movimientos”.
Juan José Reyes comentó que “no se tiene un aparato técnico científico que nos permita decir a qué horas o en qué lugar va a suceder un sismo”.
Sin embargo, se tiene una red de sismógrafos que permite conocer el comportamiento sísmico del país.
El enjambre sísmico que se ha registrado está más cerca del territorio nicaragüense.
Sin embargo, por la ubicación y por la fuerza del choque de las dos placas Coco y Caribe, es en el territorio hondureño donde se percibe el movimiento con mayor intensidad.
En relación a los daños que se registraron a raíz del fuerte movimiento, Reyes explicó que solo se reportaron daños en dos viviendas, por lo que un equipo técnico de Copeco
se desplazó a la zona sur para hacer las evaluaciones en los edificios públicos y otras estructuras que pudieron haber sufrido algún daño a causa de los movimientos.
“Hay que entender que un sismo puede generar debilitamiento y las réplicas pueden causar la caída de estructuras”, enfatizó el jefe del Sistema de Alerta Temprana.