El canciller Arturo Corrales aseguró que no tiene sentido programar una reunión de presidentes para resolver el problema del Golfo de Fonseca sin que se incluya en la agenda la aplicación de la sentencia que le da a Honduras el acceso al mar.
La sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 1992
reconoce a Honduras el derecho de agua al interior del Golfo, en la bocana, y define la cosoberanía con Nicaragua y El Salvador.
Corrales comentó que en el intercambio de misivas entre el presidente hondureño Porfirio Lobo
y el salvadoreño, Mauricio Funes, se establece la necesidad de volver a instalar las seis mesas de trabajo para la solución del problema en el Golfo.
En estas reuniones se tratarían el tema de la pesca, turismo, ecosistema e infraestructura portuaria, entre otros, pero no la implementación de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 1992.
El canciller comentó que también hubo intercambio de notas con el canciller salvadoreño, Hugo Martínez, en el que se mencionan estas mesas de trabajo.
'Yo le contesto sí, pero simultáneamente y con el mismo grado de importancia, la sentencia de la Corte, debido a esto es que el presidente Porfirio Lobo dijo que parece que no quieren recorrer la última parte del camino'.
Ante esta situación, argumentó que se continuará con la estrategia de la permanencia en el Golfo para defender la soberanía, continuar con las acciones diplomáticas todos los días y recurrir a las Naciones Unidas, para no dejar un cabo suelto que pueda menoscabar nuestra soberanía
Además reveló que los incidentes entre la Fuerza Naval de Honduras y las de Nicaragua y El Salvador se siguen dando en el Golfo de Fonseca, pero por la comunicación constante entre diplomáticos, no han pasado a mayores.
Corrales explicó que aproximadamente 10 días, 'salió una nave guardacostas hondureña y nuevamente los hermanos nicaragüenses pusieron su nave a la par, ellos tienen todo el derecho de ir a la par, gracias a Dios no intentaron detenerla'.
Agregó que dos días después, según las informaciones hasta ahora recabadas, dos pescadores fueron capturados en aguas nicaragüenses.
Corrales destacó que el desarrollo de los peces se da en la zona de los Farallones, en Nicaragua, pero desovan en los manglares hondureños, por lo que considera que es necesario que se mantenga su equilibrio.
En ese sentido, comentó que Honduras ha propuesto dos altenativas para los problemas en el Golfo, dividirlo o trabajarlo conjuntamente para beneficiar a los tres millones de personas de los tres países que cohabitan en el sector.
'Si deciden dividirsela tendrá que ser en base a la Ley del Derecho del Mar, que es una ley internacional de la cual las tres naciones son signatarias', señaló.
La propuesta de Honduras para el trabajo mancomunado consiste en que se trabaje con este sistema durante tres años, ejerciendo cosoberanía en el Golfo. Si da resultado, se crea una autoridad trinacional.
'Solo el desarrollo portuario del Golfo daría miles de millones de dólares en beneficio, el turismo, el ferry, el equilibrio ecológico, todas valen la pena, pero preservando el fundamento a ley que es la sentencia', añadió.
Corrales consideró que se ha tardado en llegar a un acuerdo porque después de la sentencia, hasta el 2007 se concluyó la definición de la parte territorial y no se le hab[ia prestado atención a la parte del Golfo.