Las pruebas de confianza que aplica la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial (DIECP), a 36 oficiales de la Policía, continuarán la próxima semana.
El proceso inició el miércoles en Sociedades Bíblicas de Honduras, donde dos comisionados, 14 subcomisionados, dos comisarios y 18 subcomisarios, se presentaron para que se les hiciera el examen toxicológico, psicológico y la mañana de ayer se sometieron al estudio socioeconómico, donde los oficiales presentaron una especie de declaración jurada y documentación del Tribunal Superior de Cuentas (TSC), con la que se certifica que no tienen cuentas pendientes con el Estado.
Para el lunes se tiene programado que inicien las pruebas de polígrafo o detector de mentiras que serán aplicadas a los primeros 36 oficiales de los 300 policías que la DIECP pretende someter este año.
El polígrafo, o máquina de la verdad, es una poderosísima herramienta de investigación utilizada por los cuerpos policiales de muchos países.
Dicho mecanismo utiliza el polígrafo como método de preselección para el acceso a determinados cuerpos policiales dedicados a la investigación.
Es por ello que en Honduras, donde se lleva a cabo el proceso de depuración de la institución, la herramienta es vital.
El análisis poligráfico es la técnica forense de investigación de mayor fiabilidad, únicamente superada por la prueba del ADN, pues según los expertos es capaz de determinar la veracidad de un testimonio con una fiabilidad superior al 95 por ciento.
La evaluación poligráfica tiene una duración aproximada entre 90 y 120 minutos, dependiendo del examinando y de la técnica a aplicar.
El examen poligráfico debe realizarse en una habitación carente de ruidos externos y sin la presencia de terceras personas, para que la concentración del examinando sea la más adecuada y no esté mediatizado por la persona que le observa.
Con estas pruebas se busca determinar si hay oficiales de Policía vinculados a las actividades del crimen organizado.