Nuevamente el gobierno se burla de los consumidores al aplicar una mísera reducción de precios en los derivados de los combustibles, mientras en los mercados internacionales el precio del petróleo se mantiene a la baja.
La rebaja no alcanzará ni siquiera el lempira en las gasolinas súper y regular, con lo cual los cientos de miles de automovilistas se decepcionarán en las estaciones gasolineras a partir del lunes, cuando entre en vigencia el nuevo mecanismo de precios.
La gasolina súper apenas registrará una merma de 73 centavos, mientras la regular reportará una disminución de 91 centavos el galón americano.
Por su lado, el querosene tendrá una baja de 1.60 lempiras, la rebaja del diésel será de 1.54 lempiras por galón.
El gas vehicular sufrirá una reducción de 85 centavos, mientras el cilindro de gas doméstico de 25 libras mantendrá su valor en 237.43 lempiras. A partir del lunes los consumidores pagarán 90.98 lempiras por un galón de gasolina súper, mientras que por la regular desembolsarán 84.26 lempiras.
En cuanto al galón de querosene, el combustible utilizado por las familias más pobres del país en la cocción de alimentos así como en iluminar ciertas casas, se comprará a 65.79 lempiras.
En cuanto al diésel, utilizado intensamente por el sector del transporte, la industria y para generación eléctrica, se adquirirá el galón a 77.83 lempiras. El gas vehicular (LPGV) se comprará a 41.24 lempiras el galón.
Decepción
La rebaja anunciada por el gobierno vuelve a decepcionar a los consumidores hondureños, quienes ya muestran irritación, por lo que consideran que cuando el petróleo sube en los mercados internacionales, inmediatamente le incrementan a sus derivados, pero ahora que el crudo ha registrado una baja de más de 20 dólares no observan lo mismo en el país.
En el único rubro que la rebaja resultará provechosa es en el transporte ya que el precio de los carburantes se mantiene más bajo que cuando se autorizó el alza al transporte.