Tegucigalpa, Honduras.- Copeco mantiene la alerta amarilla para el Distrito Central y establece alerta verde en ocho departamentos y el resto de Francisco Morazán ante la continuidad de las condiciones atmosféricas inestables.
El alertamiento tendrá una duración de 48 horas a partir de las 7:00 pm de este lunes 21 de septiembre de 2026, según el comunicado emitido por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
La alerta verde comprende los departamentos de Lempira, Comayagua, Intibucá, Yoro, La Paz, Cortés, Santa Bárbara y el resto de Francisco Morazán.
La medida se adopta ante el riesgo de lluvias de moderadas a fuertes, acompañadas de actividad eléctrica, que pueden provocar incrementos en los niveles de ríos y quebradas, inundaciones repentinas y deslizamientos.
En el Distrito Central, la alerta amarilla se mantiene debido a la susceptibilidad de diferentes sectores a inundaciones repentinas, deslizamientos, caída de árboles, socavones y otras incidencias asociadas a las lluvias.
Según el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), las condiciones atmosféricas continuarán inestables en el territorio hondureño.
El informe señala que la convergencia de vientos del océano Pacífico y el mar Caribe interactuará con una vaguada en altura, lo que producirá abundante nubosidad y precipitaciones de moderadas a fuertes.
Las lluvias estarán acompañadas de tormentas eléctricas en la mayor parte del territorio nacional, mientras los mayores acumulados se esperan en las regiones del centro, suroccidente y sur.
Recomendaciones
Copeco recomienda no cruzar ríos, quebradas, vados o riachuelos cuando presenten un incremento en su caudal y atender las instrucciones de las autoridades y los cuerpos de primera respuesta.
También pide limpiar tragantes, cunetas y alcantarillas cercanas a viviendas y comunidades para facilitar el flujo del agua y reducir el riesgo de inundaciones repentinas.
Durante las lluvias intensas se recomienda evitar permanecer cerca de ríos, quebradas y otras fuentes de agua. Ante tormentas eléctricas, la población debe buscar un lugar seguro y evitar espacios abiertos, árboles o estructuras que puedan representar un riesgo.