Las limitaciones de estudio para Antonio Cruz van más allá de la carencia de útiles escolares o uniforme.
Para él resulta oneroso hasta hacer las tareas de investigación que le dejan sus maestros.
Y es que para realizar los trabajos de consulta fuera de las aulas debe viajar hasta la sultana del sur para resolver las asignaciones a través de libros de texto, en una biblioteca pública.
En la comunidad donde reside Antonio no se conocen las bibliotecas, ni el servicio de Internet que le permita consultar vía online sus trabajos escolares.
A causa de esta situación, Antonio manifestó que no solo en su comunidad urge una biblioteca.
“Diferentes comunidades del sur necesitan de una biblioteca, centros de estudio que el gobierno debería instalar, en especial en el área rural”, manifestó el adolescente.
Antonio tan solo es uno de los jóvenes del sur que ven limitadas sus aspiraciones de conocimiento y de desarrollo de las tareas del departamento.
De acuerdo con datos de las autoridades locales y de Educación, apenas 59 centros educativos, de los 793 que funcionan en la zona, poseen un lugar para la lectura e investigación estudiantil.
El municipio de Choluteca es el que posee el mayor número de libros de consulta a la disposición de los educandos.
En la comunidad funcionan 27 bibliotecas en escuelas, tres en institutos, una municipal, una de la Iglesia Católica y una universitaria.
Estas representan el cuatro por ciento de los inmuebles que custodian el saber mediante textos en físico a la disposición de los niños y jóvenes en formación del departamento.
Los municipios que le siguen por mayoría de espacios con disponibilidad de libros para las investigaciones estudiantiles son Orocuina, con cinco bibliotecas escolares; San Marcos de Colón, con cuatro; y El Corpus y Marcovia con tres.
Carecen de bibliotecas
Según datos de las autoridades de educación, a nivel del departamento los municipios de San José y Santa Ana de Yusguare aún no cuentan con bibliotecas.
Ambos urgen de un proyecto para el montaje de un centro de consultas para beneficio de los alumnos de la zona.
Colecta
Lidia Avilés, encargada de la biblioteca Casa de la Juventud, informó que el centro de consultas en la actualidad se ha convertido en el más completo de la región sur, debido a la variedad de textos de diversas ramas de estudio con que cuenta.
El establecimiento que protege los textos surgió por iniciativa de la Pastoral Juvenil de Choluteca, luego que los alumnos mostraran dificultades para entregar los trabajos de investigación que les solicitaban los docentes.
El local cuenta con cinco aulas con espacio para albergar a unos 50 estudiantes que desarrollen trabajos grupales.
La colección con que cuenta es de unos 2,000 libros, entre ellos de religión, matemáticas, español, ciencias sociales, ciencias naturales, química y lectura general, explicó la bibliotecaria.
La biblioteca permanece a cargo de las autoridades de la iglesia Catedral de Choluteca.
El costo que cancelan los alumnos por utilizar el espacio físico y los libros es de cinco lempiras, como aporte simbólico.
El pago que realizan los visitantes es utilizado en el pago del personal de limpieza, la bibliotecaria y la vigilancia.
Espacio municipal
Otra de las bibliotecas que cuenta con una demanda significativa de estudiantes es la José Cecilio del Valle, sostenida por las autoridades municipales.
De acuerdo con Delmy Corrales, el centro de investigación ha funcionado en los últimos años en la Casa Valle, pero como el inmueble se encuentra en proceso de restauración, en la actualidad ha sido trasladada de forma temporal en la Casa de la Cultura.
En esta biblioteca los alumnos además tienen la opción de investigar sus tareas a través de Internet.
En el inventario de libros se han registrado unos 4,000 textos, los que han sido donados a través de maratones en la comunidad.
El alcalde Quintín Soriano manifestó que es necesario mayor apoyo a esta área de la educación, por esta razón la alcaldía pretende fortalecer la biblioteca municipal.
“Con esta biblioteca lo que haremos es reubicarla en un lugar donde se tenga el espacio necesario para que los jóvenes realicen sus trabajos”, manifestó el funcionario.
De acuerdo con Ingrid Cortés, coordinadora de la red nacional de bibliotecas públicas municipales, cada centro de consultas debe contar con un mínimo de 10,000 libros.
Los estándares internacionales recomiendan que las biblioteca deben de contar con 1 libro por cada cinco personas, dijo Cortés.
De tomarse en consideración esta recomendación, la biblioteca municipal de la sultana del sur debería de poseer unos 33,000 libros, de los cuales apenas posee el 132 por ciento de este valor.
“Las bibliotecas municipales se apoyan con libros, unas tres veces por año, la cantidad que reciban depende del presupuesto con que contemos”, manifestó Cortes.
El año pasado, según Cortés, se adquirió un lote de libros con un valor de 650,000 lempiras, al dividirlo entre los centros de consulta municipal a nivel nacional cada una recibió unos 5,000 lempiras en materiales.
En la actualidad a través de la Cooperación Sueca las autoridades de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes ha iniciado un proyecto para instalar al menos una computadora e impresora en cada una de las bibliotecas municipales.
Centros educativos
En el caso de los centros educativos que en la actualidad ha logrado un mejor montaje de la biblioteca es el instituto José Cecilio del Valle, debido a que cuenta con el mobiliario adecuado y aire acondicionado.
Según Claudia Sánchez, bibliotecaria, el centro escolar lleva 42 años en servicio y cuenta con 3,000 libros.
Los padres de familias y organizaciones han donado lotes de libros de forma permanente para enriquecer la variedad de áreas temáticas, dijo la entrevistada.
“También tenemos libros de escritores de Choluteca como ser “La parábola del gusano”, de Óscar Sierra; “El otro horizonte”, de Ramón Padilla Coello, y “Estrellitas de jabón”, del profesor Javier Martínez Espinoza”, agregó.
Universitarios
La única biblioteca universitaria del departamento también funciona en la sultana del sur, ubicada en el Centro Universitario Regional del Litoral Pacífico.