Tegucigalpa, Honduras
Una Policía sin su propio laboratorio criminalístico es un cuerpo sin cabeza, generando que la investigación sea un fracaso, afirmó a EL HERALDO el experto en investigación criminal y catedrático en derecho, Gonzalo Sánchez.
El laboratorio forense contribuye en más de un 80% por ciento en la resolución de un caso y por eso es exitoso que la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) pase a tener los suyos.
El criminalista refirió que parte de la impunidad y del crecimiento de la ola de criminalidad tiene que ver con dos cosas: primero, por la incapacidad de persecución del delito por parte de la policía de investigación y segundo, la poca prevención del delito por parte de la Policía Preventiva.
“Con sus propios laboratorios la DPI viene a revolucionar la investigación criminal en este país, porque el Código Procesal nuestro habla de la inmediatez”, precisó.
En ese sentido, si del procesamiento de la escena del crimen, como la recolección de los elementos de prueba, indicios, rasgos, vestigios, elementos u objetos son llevados inmediatamente al laboratorio criminalístico para ser examinados, el investigador va a tener información de primera mano.
“En cuestión de horas o en un día este hombre va a saber si una arma, pistola, cuchillo o una persona está involucrada en la comisión de un hecho delictivo porque ya lo está diciendo un laboratorio científico”, afirmó el experto a EL HERALDO. Uno de los principales problemas es que siempre se ha culpado a la Policía de investigación de que no resuelve casos, pero lo cierto es que ha sido difícil porque la Dirección General de Medicina Forense (DGMF) solo tiene un laboratorio para emitir dictámenes en todo el país.
No obstante, Sánchez recomendó que el laboratorio forense de la DPI debe estar dirigido por personas honestas, honorables y que no estén confabuladas con organizaciones criminales.
Ahora la población puede exigir respuestas de los casos y más si el ciudadano ayuda con las denuncias.
Asimismo contar con una policía efectiva de investigación es una medida de persuasión al delito, ya que si un delincuente logra eludir a la Policía Preventiva o Militar, estará consciente de que en ningún momento logrará evadir a la Policía de Investigación, máxime con sus laboratorios forenses.
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