Honduras

La Paz mantiene los índices de desnutrición más altos del país

FAO ha identificado que en algunas comunidades de las partes altas del departamento los niños menores de cinco años presentan índices de malnutrición arriba del 67 por ciento

08.03.2012

La falta de alimentos en sus hogares afecta a unas 2,000 personas en el municipio de Yarula, La Paz.

Esta cifra, de acuerdo con Paulino Díaz, alcalde del municipio, representa a las personas que viven en condiciones de extrema pobreza.

De sumarse,el total de familias pobres, el porcentaje llega a más del 70 por ciento de las personas que residen en el municipio. En la localidad habitan allí 8,000 personas, residentes en cinco aldeas y 30 caseríos.

Uno de los datos de mayor preocupación para las autoridades de la comunidad son el índice de desnutrición que registran los niños menores de cinco años.

Y es que en el municipio se han identificado seis comunidades donde la malnutrición amenaza la vida de los niños menores de 60 meses.

“Entre las comunidades están la aldea Tierra Colorada y los caseríos Cipres, Zacate Blanco, Puentes y Aguanqueterique”, dijo el munícipe.

La identificación de estas poblaciones se logró a través del Programa Especial de Seguridad Alimentaria (PESA), que comenzó a implementar la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a partir de octubre del año pasado.

El proyecto surgió luego de registrarse varias muertes de niños por la falta de alimentos en los municipios de la parte alta del departamento, entre ellos Yarula.

De acuerdo con German Flores, director del PESA, a través de las acciones que se han implementado en la zona se logró identificar seis municipios del departamento con los mayores índices de desnutrición del país.

Entre ellos Guajiquiro, Santa Elena, Yarula, Cabañas, Opatora y Marcala.

“Luego de identificar los municipios, a su vez se seleccionaron seis comunidades de cada uno”, explicó Flores.

Entre los criterios que se tomaron en cuenta para la selección de las aldeas y caseríos que se beneficiarían están los niveles de pobreza, índices de desnutrición y déficit de producción de granos básicos

En cada municipio en la actualidad se atienden unas 500 familias, se les apoya con la instalación de huertos familiares, asistencia para incrementar la producción de granos básicos y saneamiento.

“La intervención durará cinco años y nuestro principal objetivo es reducir la desnutrición crónica en la zona”, agregó. El financiamiento para los proyectos del PESA es brindado por la Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional, se estima que cada año se invertirán 2.5 millones de lempiras en cada municipio.
Intervención PMA

Otra de las instituciones que en la actualidad apoyan a estos municipios es el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Según Miguel Barreto, representante del PMA en Honduras, del total de los personas que requieren atención a través del organismo internacional se logra una cobertura del 15 por ciento.

“Nosotros asistimos por medio de dos componentes que son: la merienda escolar y el programa dirigido a grupos vulnerables, pero aún queda una brecha significativa”, dijo Barreto.

El PMA atiende a 19,080 niños a nivel del corredor seco. Se estima que la brecha de atención en la zona donde el PMA tiene cobertura es de unos 134,245 niños, expresó el entrevistado.

Este año, a través del programa de atención a grupos con vulnerabilidad alimentaria, se espera apoyar a 5,200 beneficiarios directos, estos son niños menores de dos años, madres lactantes y mujeres embarazadas. Unas 27,500 personas son las que recibirán las raciones de alimentos en 2012, para ello se requieren 1,200 toneladas, productos que en un 90 por ciento son adquiridos en el país, de acuerdo con Barreto.

“El año anterior logramos entregar siete remesas de alimentos, es decir, para una cobertura de siete meses”, manifestó. La cobertura con los alimentos se extiende a 10 municipios de La Paz. “En especial durante la época de crisis, la cual se da en los meses donde aún no sale la cosecha”, reveló.

Si un niño menor de 36 meses es afectado por una desnutrición crónica, su organismo sufrirá daños irreversibles en sus sistema cerebral y físico, indicó. Se calcula que un infante con anemia dejará de crecer cerca de seis centímetros de lo normal.
Asimismo, tendrá una pérdida de un 15 por ciento de coeficiente intelectual, en comparación con un niño con alimentación normal.

La tasa de mortalidad infantil en La Paz al 2003 fue de 52 fallecimientos de niños menores de un año por mil nacidos vivos, siendo la proyección al 2015 de 29 por cada mil nacidos vivos y la línea base de 86.

La mortalidad infantil se concentra en las áreas rurales. Las causas en su mayoría son prevenibles, como las diarreas, infecciones respiratorias agudas y desnutrición.

Tags: