Los análisis forenses practicados a dos de las 52 ovejas que aparecieron muertas
en la finca del diputado Valentín Suárez, el jueves anterior, no revelan mayores datos que contribuyan a esclarecer el caso.
De acuerdo con el dictamen del Departamento de Epidemiología del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasa), no hay ningún hallazgo anatomopatológico significativo, (es decir ninguna alteración a nivel celular), a excepción del examen físico del cadáver. Por medio del análisis físico de los animales se logró identificar laceraciones de la musculatura cervical (como si hubiese sido arrancada), orificios a especie de mordida generada por un posible felino o canino salvaje.
También se identificó abundante hemorragia de la región cervical por laceraciones en la vena yugular y en algunos casos arteria carótida de los animales atacados.
A través de los animales que fueron trasladados a la oficina regional de Senasa se logró obtener partes de los cadáveres como el hígado, tráquea, riñón, cerebro, bazo, pulmón, intestino delgado, tonsilas y ganglios. Además, muestras de contenido ruminal (materia orgánica encontrada dentro de los estómagos de los mamíferos) y heces.
Tras el análisis de estas muestras los expertos de Senasa elaboraron un documento que detalla cada una de las labores ejecutadas en la finca donde se presentó el caso, así como en los alrededores.
El día jueves 14 de marzo se identificó la matanza de los animales y se enlistó a 42 ovejas muertas, en su mayoría con heridas a la altura del cuello.
Los sobrevivientes presentaban un cuadro de debilidad, incoordinación, apatía y hemorragias localizadas en la región cervical a causa de las laceraciones; un día después otras 10 ovejas fallecieron.
El sábado 16 de marzo, el personal del Departamento de Epidemiología de Senasa visitó la zona en busca de nuevas pistas que permitieran identificar el causante de la muerte de los animales.
Por medio de la inspección física de los sobrevivientes se observaron lesiones bilaterales con dos o cuatro orificios, algunos ejemplares presentan lesiones a nivel de tejido subcutáneo en miembros pélvicos con aspecto de mordedura, según el dictamen.
Otros casos
El personal de Senasa además se encargó de visitar otras fincas donde se informó de otros ataques a animales en días anteriores, de forma específica en la finca del señor René Pineda Sagastume.
Al llegar a la propiedad se logró contactar al encargado de la finca, Juan Almendares, quién relató que el día lunes en la madrugada varias ovejas de la finca aparecieron muertas con mordidas en el cuello y sangre alrededor de cada una de ellas, reza el dictamen.
Además un macho que se mantenía en la propiedad no se encontraba en el corral, (con un peso aproximado 150 libras) el cual fue hallado minutos más tarde, muerto en una laguna cercana al corral.
El documento además detalla que el animal presentaba una incisión desde la cavidad torácica hasta la abdominal. Aunado a esto, la única oveja en estado de preñez que había en la propiedad también fue atacada y presentaba una abertura abdominal y mordidas en varias partes del tronco (no se encontró el feto).
En la laguna donde se encontró el ovejo reproductor, el encargado mencionó que había encontrado unas huellas en la orilla, de un animal que según él, no era un perro por ser demasiado grandes. Al observar el lugar se encontraron un tipo de huellas parecidas a las de un felino de porte considerable, indica el resumen de Senasa.
El escrito además deja constar que en la zona se han observado coyotes, en horas del día y les han escuchado aullar por las noches, pero lo extraño es que durante ambos ataques a los animales, los cuidadores y vecinos aseguran no haber escuchado ningún ruido extraño. Así que el caso sigue en investigación.