La depresión se ha convertido en uno de los trastornos más comunes en la sociedad hondureña.
La crisis económica, los problemas familiares o laborales y el desempleo son algunas de las muchas causas que están provocando en los hondureños un trastorno depresivo.
La depresión, según los expertos, se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado.
La mayoría de las personas pueden sentirse depresivos en varias ocasiones de su vidas, durante periodos cortos. Los expertos consideran que estos episodios son normales.
Sin embargo, si los momentos depresivos son constantes y prolongados se debe prestar atención porque podría tratarse de un trastorno depresivo.
Según el médico psiquiatra Mario Aguilar, jefe del hospital de día del Psiquiátrico Mario Mendoza, los casos de pacientes con depresión son más frecuentes.
“La mayoría de pacientes que buscan atención psiquiátrica en el Mario Mendoza presentan casos de depresión, de cada 10 personas, cuatro vienen por depresión”, manifestó Aguilar.
Uno de los mayores problemas de la depresión, explicó Aguilar, es que el estado anímico de la persona cambia de forma constante y los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un tiempo prolongado.
La psicóloga Mariana del Cid argumentó que el incremento de pacientes hondureños con depresión se debe a situaciones de la vida cotidiana que a menudo no se pueden controlar.
“La depresión es un trastorno que se puede producir por múltiples factores, en el país podemos hablar del desempleo, la falta de dinero, problemas familiares y enfermedades terminales, entre otros”, explicó del Cid.
Agregó que “son causales que una persona normal puede controlar, pero para una persona depresiva son como el fin de su vida, entran en una fase en la que las soluciones simples se hacen inalcanzables”.
La depresión puede ser hereditaria, por comportamientos aprendidos en el hogar y en otras ocasiones un hecho estresante o infeliz en la vida puede desencadenar esta afección.