Honduras fue el único país que formuló propuestas para ponerle fin a los enfrentamientos en el Golfo de Fonseca, que comparte con Nicaragua y El Salvador.
Así lo estableció el canciller de la República, Arturo Corrales, al vencerse los 90 días que los presidentes de Honduras, Nicaragua y El Salvador dieron el pasado 4 de diciembre a los secretarios de Relaciones Exteriores de cada nación para buscar una salida a los conflictos en el sector.
Corrales dijo que el pasado sábado se reunió con el canciller salvadoreño Hugo Martínez y el secretario de Relaciones Exteriores de Nicaragua, Samuel Santos, en San Salvador, para concluir el informe solicitado por los presidentes centroamericanos.
Los gobernantes de Honduras, Porfirio Lobo; Daniel Ortega, de Nicaragua, y Mauricio Funes, de El Salvador; pidieron en diciembre pasado a sus cancilleres un informe sobre el nivel de cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 1992 respecto al manejo del Golfo de Fonseca.
La solicitud fue realizada durante una reunión convocada en Managua luego de que Honduras solicitó la intervención del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ante el incumplimiento del fallo de 1992.
Informe
El informe solicitado por los tres presidentes fue concluido en San Salvador el fin de semana y apenas contiene las propuestas planteadas por el gobierno de Honduras, pues Nicaragua y El Salvador no presentaron ninguna, según Corrales.
En el caso de Honduras, el gobierno presentó tres documentos que contienen un aporte de la Cancillería de Honduras al primer informe de la comisión trinacional respecto a la ejecución de la sentencia de La Haya y un memorándum de entendimiento para la actualización e implementación de los procedimientos operativos entre las fuerzas navales de El Salvador, Honduras y Nicaragua.
Honduras precisamente pidió la intervención de la ONU tras documentar al menos cuatro incidentes registrados el año anterior, cuando navales nicaragüenses y salvadoreños intentaron bloquear la movilización de la Fuerza Naval hondureña en el Golfo de Fonseca.
Un tercer documento contiene un proyecto de declaración conjunta denominado “La fraternidad para el desarrollo sostenible”, que tiene como propósito acelerar la ejecución de la estrategia de desarrollo integral del Golfo de Fonseca y zonas marítimas adyacentes.
“Nicaragua y El Salvador no presentaron insumos, Honduras presentó insumos, por tanto se decidió que son los documentos que Honduras presentó los que servirán como base para continuar con las discusiones, esto no quiere decir que Nicaragua y El Salvador no puedan presentar sus comentarios a nuestros insumos”, dijo el canciller de la República.
En la documentación el gobierno incorporó dos mapas que establecen dos opciones que podrían tomarse en cuenta para evitar los enfrentamientos entre las fuerzas navales de Honduras, Nicaragua y El Salvador.
El planteamiento hondureño señala que durante tres años se estudien dos posibilidades: una de ellas, que se realice la división del Golfo sobre la bocana o que se estudie mantener la cosoberanía en forma permanente, tanto al interior del Golfo como en sus aguas adyacentes, es decir, la plataforma continental.
“Tendríamos un término de tres años, si al término de estos tres años que hagamos el estudio vemos las conveniencias de la división o la de permanecer en cosoberanía por esos dos mapas, si en término de tres años hemos decidido que es mejor dividirse las comisiones a lo largo de estos tres años, podremos determinar los ángulos de línea, las proporciones de división y tener un documento final”.
“Si la conclusión es que nos mantengamos unidos, será la creación permanente de la autoridad trinacional que le dé el desarrollo que el Golfo amerita, las dos son rutas de fraternidad y conveniencia”, dijo Corrales.
El secretario de Relaciones Exteriores consideró que vale la pena examinar a fondo el desarrollo de una cosoberanía. “Es el que más puede darle beneficios a los que viven en el Golfo y a las sociedades de los tres países”.
El gobierno de Honduras giró invitación a los presidentes de El Salvador y Nicaragua para una cumbre a celebrarse en Amapala, el 19 de marzo de 2013, en donde los mandatarios centroamericanos estarían revisando el informe y tomando una decisión sobre el manejo del Golfo de Fonseca.
Históricamente, Nicaragua y El Salvador han pretendido desconocer los derechos que le fueron conferidos a Honduras, mediante resolución de la Corte Internacional de Justicia, respecto al manejo del Golfo de Fonseca.