Tegucigalpa, Honduras. -Representantes de la agroindustria y asociaciones de productores fijaron este día el precio de 680 lempiras por quintal de maíz blanco más el ajuste correspondiente por transporte, como parte del convenio de compraventa del grano básico para el ciclo 2026-2027.
El acuerdo se firmó entre las partes, bajo la coordinación del Gobierno de la República a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
Las negociaciones se lograron luego de fijar el precio de comercialización que aplicará la agroindustria, representada por cuatro empresas, para la compra de al menos 800 mil quintales de maíz, con un máximo de 1,4 millones de quintales durante el próximo ciclo agrícola.
El titular de la SAG, Moisés Abraham Molina, destacó la articulación de esfuerzos entre todos los sectores involucrados y manifestó: "Quiero felicitar a ambas partes, a los productores y a la agroindustria, por llegar a un arreglo de beneficio común. La SAG trabaja como facilitador para realizar las negociaciones".
El titular de la SAG se refirió también al panorama de producción para el próximo ciclo, marcado por la incertidumbre climática.
"Es imposible predecir de cuánto será la producción de maíz, por la disminución de lluvias que ha habido en el país. Lo que garantizamos es que no habrá desabastecimiento de granos básicos", aseguró el funcionario.
Por su parte, Dulio Medina, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Granos Básicos (Prograno), agradeció la mediación gubernamental y tradujo el precio acordado a la unidad de medida que manejan los productores.
"Agradezco al Gobierno por su anuencia. 1,428.80 lempiras la carga, así lo entendemos nosotros en el campo", destacó Medina.
En representación del sector industrial, Abner Córdoba, de Industrias Molineras S.A. (IMSA), calificó el convenio como "un logro conjunto entre los tres sectores. Este es un acuerdo tripartito. Por parte de la agroindustria, agradecemos esa mediación del Gobierno".
Con la firma del acuerdo, productores y agroindustria cuentan con reglas claras de comercialización para el maíz blanco durante los próximos doce meses, en un contexto donde la variabilidad climática continúa siendo el principal factor de riesgo para la producción nacional del grano.