Humuya y Lauterique: dos pueblos de Honduras donde salir a la calle no genera temor
Mientras Honduras enfrenta una alta violencia, Humuya, en Comayagua, y Lauterique, en La Paz, se han convertido en referentes de convivencia. En una década, ambos municipios registraron apenas un homicidio, según el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV).
- Actualizado: 28 de julio de 2026 a las 10:38
Las calles de Humuya permanecen en calma durante la mayor parte del día. Sus habitantes destacan que la confianza entre vecinos y el conocimiento mutuo han permitido mantener bajos los índices de violencia durante años.
La vida religiosa ocupa un lugar importante en Humuya y Lauterique. Sus pobladores consideran que la fe, junto con la unidad familiar y las enseñanzas heredadas de sus padres y abuelos, fortalece la convivencia pacífica.
Don Celso Solano recorre las calles de Humuya montado en su burro, una escena cotidiana en un municipio que, según el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV), registró apenas un homicidio entre 2016 y 2025. "Aquí vivimos tranquilos", asegura.
Edgardo Lara transporta arena y productos agrícolas en una carreta halada por bueyes. Asegura que en Humuya "todo es paz y tranquilidad" y que prácticamente todos los habitantes mantienen una relación cercana entre sí.
El alcalde Abel Solórzano afirma que la paz en Humuya es el resultado de una cultura comunitaria que privilegia la convivencia y de medidas como solicitar constancias de vecindad a quienes desean establecerse en el municipio.
Don Mario Lara limpia su milpa frente a su vivienda mientras recuerda que en Humuya una motocicleta permaneció abandonada durante un mes sin que nadie la robara, una muestra de la confianza que existe entre los pobladores.
Humuya y Lauterique comparten una característica poco común en Honduras: entre ambos municipios solo suman dos homicidios en la década, convirtiéndose en referentes nacionales de seguridad, convivencia y libertad para sus habitantes.
El parque central de Humuya continúa siendo un espacio de encuentro para niños, jóvenes y adultos. Sus habitantes coinciden en que pueden caminar, conversar o permanecer en los espacios públicos sin temor a la delincuencia.
El Centro de Salud de Humuya no ha atendido casos de personas heridas por arma de fuego o arma blanca en los últimos tres años, según su personal médico.
El doctor Erick Gómez explica que en los tres años que lleva laborando en el Centro de Salud de Humuya no ha atendido pacientes heridos por arma blanca ni por arma de fuego, reflejo de la escasa violencia que caracteriza al municipio.
Lauterique, en el departamento de La Paz, también figura entre los llamados "municipios blancos" del ONV. Entre 2016 y 2025 únicamente registró un homicidio, consolidándose como uno de los territorios más seguros del país.
El alcalde Osbin Gómez atribuye los bajos índices de violencia al trabajo agrícola, la ganadería y la producción de café y granos básicos, actividades que mantienen ocupada a la población y fortalecen la convivencia comunitaria.
José Hernán Gómez, servidor de la iglesia católica, considera que la integración familiar, la práctica religiosa y la enseñanza de valores han sido determinantes para preservar el ambiente de paz en Lauterique.
A diferencia de muchos municipios del país, Lauterique no cuenta con una posta policial. Sus habitantes afirman que nunca la han considerado una necesidad debido a la baja incidencia de delitos y hechos violentos.