La furia de la naturaleza acecha la zona oriental de Honduras.
Las lluvias y potentes vientos han dejado pérdidas millonarias en comunidades de El Paraíso.
El 19 de abril una potente ráfaga de vientos azotó las aldeas de Cuyalí y Los Terrones.
En el lugar se reportó la caída de postes del tendido eléctrico, árboles y techos dañados.
Las pérdidas se contabilizaron en 2,000,000 de lempiras.
El mismo paso destructor de fuertes vientos acompañados de una leve llovizna azotó cuatro barrios del casco urbano de la ciudad de El Paraíso.
Unas siete familias quedaron a la intemperie luego que el techo de las casas sucumbiera ante las ráfagas de viento.
Según declaraciones de los pobladores, la lluvia comenzó en horas de la tarde del jueves, acompañada de granizo, lo que dio paso a ráfagas de viento que amenazaban con llevarse lo que encontraran a su paso.
Los barrios Nuevo Paraíso, El Aterrizaje, Villa Liliam y 24 de Diciembre son los lugares donde causó daños la inusual tormenta. Otras zonas reportaron daños en el tendido eléctrico, lo que generó la interrupción del servicio de energía eléctrica durante varias horas.
Sofía Alvarado, habitante de la colonia Villa Liliam, narró el momento que calificó como el más dramático de su vida.
Y es que la señora relató que a unos minutos de haber iniciado la tormenta se vio obligada a salirse, junto a cuatro de sus cinco hijos, hacia el patio.
“El aire hacía que la casa se moviera como si se tratara de un pañuelo, pensé que la arrancaría del suelo”, contó. En un principio, de acuerdo con la señora, ella no se había percatado del peligro ya que se había salido de la vivienda junto a su hija mayor para tratar de recolectar un poco de agua para los quehaceres. “Mis niños me llamaron para que escuchara el ruido que hacía la casa. De inmediato nos trasladamos donde la casa de los vecinos a pocos instantes de que el techo de la casa saliera por el aire”, recordó.
Otra de las afectadas fue Gloria Maradiaga, quien pidió a las autoridades municipales les ayuden para reparar los techos de las viviendas.
“Confiamos en Dios que personas de buen corazón nos ayudarán a recuperar los techos”, confió Maradiaga.
Reporte oficial
El reporte oficial de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) estableció que la fuerte lluvia dejó siete viviendas sin techo. Roger Torres, subcomisionado de Copeco, explicó que los daños en las viviendas son significativos.
En una de las casas, de acuerdo con Torres, se pudo constatar que hasta los bloques fueron arrancados por los vientos huracanados.
“A causa de este fenómeno, resultaron dos personas con golpes en la cabeza y extremidades”, informó el funcionario.
Luego de la supervisión que las autoridades de Copeco realizaran se determinó que unas 40 personas fueron afectadas por la tormenta.
Las familias se refugiaron en casas de parientes, situación por la que no fue necesario habilitarles un albergue temporal.
En el departamento, a la fecha se han reportado 106 familias albergadas en una escuela.
Cerca del 50 por ciento de estas familias han quedado damnificadas luego de perder sus casas a causa de la humedad generada por las lluvias que se han presentado en la zona en las últimas semanas.