El Congreso Nacional conoció antenoche de una propuesta de ampliación presupuestaria de 272 millones para el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y de 185 millones para el Registro Nacional de las Personas (RNP), que las habían solicitado para hacerle frente al proceso de elecciones generales.
Estos organismos afrontan muchas dificultades para encarar los gastos derivados del torneo cívico; en primer lugar, porque el año pasado no se les aprobó el cien por ciento del presupuesto solicitado y, en segundo lugar, porque tuvieron que echar mano de los primeros desembolsos de este año para honrar deudas de las elecciones primarias.
En el caso del TSE, de 155 millones recibidos en los primeros meses de este año como primer desembolso para las elecciones generales, utilizó 140 millones para pagarle a las imprentas y los demás actores involucrados en las elecciones primarias, cuyo presupuesto no fue entregado en su totalidad.
Si el Pleno del Congreso aprueba las ampliaciones, como han sido solicitadas, el TSE dispondrá para este año de un presupuesto de 786 millones a resultas de la suma de los 514 millones originalmente aprobados más los 272 millones adicionales.
Entre tanto, el RNP, al que le habían aprobado 113 millones, con los 185 de más dispondrá de 298 millones como presupuesto para encarar los gastos que implica la identificación de 1.3 millones de hondureños.
El presidente del TSE, David Matamoros, dijo tener la esperanza de que el Congreso Nacional apruebe sin objeciones las ampliaciones presupuestarias porque la institución ya siente el peso financiero del cronograma electoral.
Agradeció al ministro de Finanzas, Wilfredo Cerrato y al presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso Nacional, Francisco Rivera, su preocupación porque el organismo electoral no afronte más contratiempos económicos para impulsar el cronograma electoral.
Según Matamoros, el TSE se comprometió a hacer recortes en algunas partidas presupuestarias para absorber, internamente, los gastos no presupuestados relacionados con las doce candidaturas independientes y el aumento de 1,200 mesas electorales receptoras.
Este aumento de mesas se justifica con la incorporación al Censo Nacional Electoral de unos 700 mil nuevos electores cuando el promedio en anteriores procesos era de unos 540 mil.
Al aumentar las mesas se incrementa el número de materiales electorales instalados (urnas, papeletas, cuadernos de votación, miembros de mesas) más los gastos por el transporte y custodia.
“Era necesario una ampliación de 272 millones, reconociendo que nosotros tenemos que hacer recortes porque hay costos que no estaban presupuestados”, expuso el presidente del TSE.
“Tenemos un crecimiento de 2009 a la fecha de casi mil mesas, y cada mesa representa más personas, actas, urnas, más material y también nos causa un problema de déficit de aulas”, añadió.
El magistrado refirió que el crecimiento de la población en términos electorales “lógicamente trae una carga muy fuerte en el tema de logística y capacitación de miembros de mesas”.
“Pero con Finanzas acordamos que nosotros hiciéramos los recortes donde fuera necesario, pero que no nos saliéramos del presupuesto solicitado anteriormente” (786) millones.
Parte de los 272 millones adicionales al presupuesto del TSE es para pagar la deuda política a los partidos Nacional, Liberal, Unificación
Democrática, Democracia Cristiana e Innovación y Unidad que participaron en las elecciones generales de 2009.
De acuerdo a los resultados obtenidos en aquel conflictivo proceso, al Partido Nacional le corresponden 36.4 millones; al Partido Liberal, 24.5 y5.4 millones a los partidos emergentes. El TSE solo les adelantará el 60 por ciento de esos montos, según la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas.