Honduras

Empresarios piden retorno de la tasa de seguridad

El 20 por ciento del Fondo de Seguridad Ciudadana llega del sur.

09.11.2012

Los índices delincuenciales van en ascenso en las comunidades de la zona sur de Honduras.

La ola de violencia mantiene en constante zozobra a pobladores y empresarios.

A causa de esta situación, los empresarios han comenzado a cuestionar qué ha pasado con los recursos que genera la zona destinados para el denominado Fondo de Seguridad Ciudadana.

Y es que se estima que un 20 por ciento de los recursos para esta partida son aportados por las empresas del sector.

Mario Argeñal, directivo de la Cámara de Comercio e Industrias del Sur (CCIS), dijo que desde que se convirtió en ley la tasa de seguridad, los empresarios del sur han cumplido con los aportes que estipula la ley.

Argeñal cuestionó que pese al cumplimiento de la normativa las comunidades sureñas aún no se han visto beneficiadas.
El empresario estimó que de este sector se han generado 1.4 millones de lempiras.

Necesidades

Las patrullas policiales continúan sin combustible, sin repuestos, sin llantas, y varias en el abandono porque no hay fondos para repararlas, criticó Argeñal. También cuestionó que la cantidad de elementos policiales es la misma.

“El crimen cada día continúa su ascenso y los operadores de justicia trabajan con las manos para combatir este flagelo que azota a Choluteca”, expresó el empresario.

El entrevistado manifestó que lo que se persigue es evitar que la sultana del sur llegue a niveles de violencia como sucede con ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula.

El departamento de Choluteca cuenta con una población de 550,000 habitantes, diseminados en 16 municipios.

El gobierno de Honduras había estimado antes de junio una recaudación de ocho millones de lempiras diarios por concepto de Tasa de Seguridad, no obstante, en agosto se registró una disminución de tres millones de lempiras.

Las autoridades policiales han prometido invertir parte de estos recursos en el reforzamiento de la seguridad en las escuelas, proteger a las mujeres de la violencia doméstica y la recuperación de zonas tomadas por el crimen, así como la reparación de postas policiales.