El 90 por ciento de los ejemplares con que cuentan las bibliotecas públicas municipales y escolares del departamento de El Paraíso son antiguos.
Se estima que en la zona funcionan unas 15 bibliotecas públicas o comunitarias, las cuales poseen unos 27,400 libros de los cuales apenas el 10 por ciento son textos actuales.
Una de las bibliotecas que más recientemente fue actualizada es la biblioteca municipal Descubriendo un Nuevo Amanecer, la cual se fundó en 2009.
El centro de consultas cuenta con unos 300 ejemplares. La biblioteca se creó con el apoyo de la Fundación Riecken, una organización que ayudó con la constitución de al menos ocho centros de consulta en el departamento, pero debido a la apatía de los diferentes gobiernos locales no se continuó con el programa en la zona.
El promedio de visitas a las bibliotecas de la zona es de unas 15 personas diarias, en su mayoría estudiantes.
Javier Sánchez, alcalde de San Lucas, expresó su preocupación por la situación que atraviesa la biblioteca, ya que la municipalidad destina fondos para el mantenimiento del inmueble.
“La biblioteca municipal es el único recinto de este tipo que funciona en la comunidad, ya que ninguno de los centros educativos de la zona cuenta con un recinto de este tipo”, aseguró el funcionario.
De acuerdo con Sánchez, se han realizado diferentes gestiones con las autoridades del nivel central para adquirir nuevos textos, pero aún no logran respuestas.
Güinope
Contrario a lo que sucede en el municipio de San Lucas, la biblioteca comunitaria del municipio de Güinope se mantiene en una constante actualización con el apoyo de las autoridades edilicias.
El recinto destinado para la lectura e investigaciones posee unos 2,500 libros, los cuales son reforzados con unas cinco enciclopedias nuevas por año.
“Procuramos que cada trimestre o por mes la biblioteca cuente con un ejemplar nuevo, en su mayoría enciclopedias”, manifestó Edilberto Espinal, alcalde.
Recintos modelo
Aún y con las necesidades que enfrenta el sistema bibliotecario en la región, existen recintos para la lectura que son atractivos, pero son desaprovechados por la comunidad.
Uno de los ejemplos es la biblioteca de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH-Tec Danlí) una de las más completas y más actualizadas de la región oriental del país.
Este espacio cuenta con ejemplares de reciente edición para apoyar en la formación de los alumnos que cursan las diferentes carreras que se imparten en el centro universitario, pero además con un extenso volumen de libros para aumentar la cultura general.
El acceso a la población en general es permitido, pero la ciudadanía no logra mostrar mayor interés por el centro dedicado a los libros.
Según Mirna Vega, bibliotecaria, el hábito de la lectura se ha perdido en los jóvenes de la comunidad.
“La mayoría de los jóvenes no sienten motivación alguna por leer y cuando lo hacen es porque los maestros les dejan trabajos de investigación, es decir que lo hacen por obligación”, explicó la entrevistada.
La biblioteca universitaria de forma permanente recibe textos nuevos, gracias a las compras que realizan las autoridades del alma máter, así como las donaciones esporádicas que se presentan.
Uno de los programas que pretende implementar la universidad es la creación de grupos de lectura, en los cuales los jóvenes puedan compartir sus vivencias con otros lectores.
La maestra de español María Teresa Barrios dijo que es importante que las autoridades educativas a nivel nacional se preocupen por motivar la lectura entre los jóvenes.
“En los colegios se promueve la lectura, pero ya no como en años anteriores, ya que no tenemos ni los textos ni los recursos necesarios para que los jóvenes lean más libros”, manifestó la docente.
Necesidad
Los municipios de Alauca, Oropolí, Soledad, Trojes, Texiguat, Vado Ancho y Yauyupe carecen de una biblioteca municipal.
En estas comunidades los alumnos solo tienen acceso a algunas bibliotecas escolares.
Las comunidades con mayor número de centros de consulta en escuelas y colegios son Danlí, San Matías y El Paraíso.
Tecnología
De las 15 bibliotecas públicas que funcionan en la comunidad solo cinco cuentan con un espacio virtual para realizar consultas vía Internet.
Y es que pese a que la mayoría de los recintos de lectura cuenta con computadoras, debido a los escasos fondos que se destinan para estos lugares un buen porcentaje del equipo se encuentra abandonado.
Uno de los ejemplos es la biblioteca comunitaria que funciona en Yuscarán, pues cuenta con seis computadoras en buen estado, pero permanecen en desuso ante la falta de una línea de Internet.
En la biblioteca del municipio de Liure, con apoyo de un módem, los alumnos logran utilizar las computadoras de la biblioteca.