La Dirección General de Migración y Extranjería decidirá este jueves el estatus migratorio que le dará a 24 nicaragüenses que ingresaron a Honduras el fin de semana huyendo,
supuestamente, del gobierno de aquel país.
A Migración se le ha complicado aclarar el panorama de estos ciudadanos porque no dan una información precisa, sus argumentos son muy confusos que pueden dar lugar, en algunos casos, a denegarles el asilo político que ellos demandan.
El asilo es regulado por la Convención de 1951 de Protección a los Refugiados.
El jefe de Migración Internacional, Amílcar Sánchez, dijo que hoy se reunirán con los representantes del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Asuntos de Refugiados y con el Centro de Investigación y Promoción de Derechos Humanos de Honduras (Ciprodeh), para estudiar el caso.
Sánchez dejó entrever que los promotores del movimiento migratorio tienen cuentas pendientes con el Estado de Nicaragua y que, en el afán de huir a la justicia, cruzaron la frontera y se trajeron a gente inocente, humilde que estaría al margen de estos problemas.
Sin embargo, hasta este jueves se sabrá si los desplazados tienen o no derecho a la protección internacional que dan los convencios de los que Honduras es parte.
Si Migración le da la razón a los nicaragüenses, se les podría conceder asilo dentro de los cuales están las opciones de asilo territorial, asilo de refugiado y razones humanitarias.
Desde el lunes se desplazó a Danlí, donde se encuentran los refugiados, una Comisión Interinstitucional para indagar las causas por las cuales se vinieron estos ciudadanos.
En un principio era 32 pero solo quedaron 24, los demás abandonaron sus casos porque se sintieron utilizados. El 80 por ciento de los migrantes son personas humildes con un bajo nivel de escolaridad, dijo el funcionario de Migración.
La Comisión Interinstitucional está conformada por Migración, Centro de Promoción de Derechos Humanos de Honduras y Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados.
“Casi todos los casos han sido declaraciones confusas que no justifica un asilo”, dijo el jefe de Migración Internacional.
“De las 32 personas solo fueron entrevistados 24 personas, los demás abandonaron los casos, otros desistieron porque manifestaron que habían sido engañados. Les dijeron que a lo que venían era a una reunión en Honduras, pero al momento que se dieron cuenta de la realidad es una cuestión que no les conviene y algunos retornaron a Nicaragua”, dijo.