Honduras

Carreteras de varias aldeas permanecen intransitables

El Olingo, Las Ánimas, Pataste, Plan Largo y las Delicias son algunas comunidades en riesgo de quedar incomunicadas.

24.12.2013

Retornar a sus hogares se ha convertido en un peligro para los habitantes de al menos cinco aldeas del municipio de Danlí a causa de las condiciones deplorables de las carreteras.

Y es que las últimas lluvias registradas en la zona provocaron mayor destrucción en las olvidadas vías de comunicación de la localidad.

En las comunidades de El Olingo y Las Ánimas, la falta de condiciones de las carreteras impide que los vehículos del servicio público puedan completar su recorrido.

Rafael Rojas, transportista, comentó que viajar hacia estas aldeas es un peligro tanto para los pasajeros como para el conductor ya que las carreteras se han convertido en intransitables. La ruta hacia estas comunidades es cubierta por unos cinco autobuses, los cuales trasladan a más de 40 personas en cada viaje. A las comunidades con problemas de carreteras en mal estado se suman El Pataste, Plan Largo y las Delicias.

Los sectores donde mayores problemas tienen los conductores de vehículos para completar el viaje son los lugares conocidos como Los Plátanos y El Cachimbo, ya que presentan carreteras sobre pendientes inclinadas.

A causa de esta situación, al llegar a estos lugares, los pasajeros se bajan de las unidades para ayudar al conductor, quien instala cuerdas en el frente del bus para halar las pesadas unidades por sobre las pendientes con la finalidad de evitar caer al vacío.

Este inusual episodio se repite en dos ocasiones durante el recorrido, ya que es la única manera que tiene la población que reside en estas comunidades para llegar a sus hogares.

“Para mí es penoso pedirle ayuda a los pasajeros pero si no es de esa manera, el bus no sube la pendiente y nadie podría llegar a su destino final”, explicó el entrevistado.

El tiempo que la población normalmente invierte en viajar desde las comunidades hasta la ciudad de Danlí y viceversa es de unas dos horas en vehículo, pero con este problema se deben emplear hasta cuatro horas para llegar a sus destinos.

Servín Vélez, poblador de la aldea de Las Ánimas, solicitó a las autoridades correspondientes que mejoren las condiciones de esta vía de comunicación.

“En varios de los casos, uno como ciudadano quisiera no tener que viajar, pero debido a que en la ciudad de Danlí compramos nuestros alimentos, nos vemos obligados a arriesgar nuestras vidas en estas unidades”, comentó el entrevistado.

El joven se dedica a la elaboración de herraduras de caballo, por lo que cada semana tiene que viajar a la ciudad a comprar el material que necesita.

El costo del pasaje es de unos 40 lempiras hasta la comunidad de Las Ánimas y unos 70 lempiras hasta el sector de El Olingo