De lunes a viernes, al momento en que el reloj marca las 11:00 de la noche, los vecinos de la ciudad de Campamento cancelan sus compromisos y se encierran en sus casas.
Para volver a la calle esperan que el reloj marque las 4:00 de la mañana.
Los fines de semana su estadía fuera de sus hogares se extiende hasta las 2:00 de la mañana, y dos horas después, una vez más, tienen permiso para deambular por la zona sin ningún problema.
Y es que en la localidad desde el mes de noviembre se decretó una restricción para permanecer en las calles en horas nocturnas.
Esta estrategia se ampara en el artículo 59 de la Ley de Policía y Convivencia Social.
La duración de la medida es de seis meses, es decir, vencerá en mayo de 2012.
La decisión de implementar la medida se tomó en un cabildo abierto donde participaron las fuerzas vivas de la comunidad. 'Nosotros somos un pueblo tranquilo y se decidió implementar la medida para evitar que los jóvenes deambulen a altas horas de la noche', manifestó Carlos Eduardo Cano, alcalde municipal.
Las personas que desobedecen esta norma, según la ordenanza, son trasladadas a una posta policial. En caso de que los detenidos sean menores de edad, estos son trasladados a las oficinas de la Policía Municipal y posteriormente entregados a sus padres.
'Campamento es una ciudad que busca convertirse en una ciudad modelo en cuanto a la seguridad', expresó el edil. Los miembros del Cuerpo de Bomberos de la comunidad hacen sonar la sirena de alerta a las 10:45 PM, a partir de ese momento los ciudadanos comienzan a encerrarse en sus casas. Los encargados de patrullar las calles para verificar que la medida se cumple son los miembros de la Policía Municipal y los agentes de la Policía Nacional.
Unas 37 personas, entre adultos y menores, han sido sancionadas desde el momento en que entró en vigencia la prohibición. Evelio Archaga, director de la Policía Municipal, explicó que los logros han sido significativos.
'Desde que entró en vigencia la ordenanza han desaparecido los grupos de jóvenes que se apostaban en las esquinas para hacer escándalos públicos', manifestó Archaga.