Pesada, como un bloque de cemento, caía la madrugada de Honduras en la Casa del Fútbol: desde la capital suiza se confirmaba la detención de Alfredo Hawit, presidente de la Fenafuth, acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de aceptar un millonario soborno...
Pero, mientras el también vicepresidente de FIFA era trasladado a una prisión de los cantones suizos, en Honduras corría como pólvora el rumor sobre la implicación de Rafael Callejas (economista y político que fue titular de la Fenafuth durante los últimos 13 años) en el “FIFA-gate”; por la tarde, el primer ciudadano de Honduras entre 1990 y 1994 era pedido en extradición por EE UU, que lo acusa de corrupción junto a otros 15 líderes del balompié latinoamericano.
A los dos viejos amigos no les traerá un buen recuerdo el mes de diciembre de 2015.
Hawit, tras las rejas
Como si de un depredador de directivos espurios se tratara, el lujoso hotel suizo Baur au Lac se devoró una víctima más durante la mañana suiza del 3 de diciembre...
Alfredo Hawit, presidente interino de Concacaf, vice de FIFA y hombre fuerte de la Federación Hondureña, perdía su libertad cuando se disponía a participar en las deliberaciones del Comité Ejecutivo de FIFA, organismo rector del balompié mundial que vuelve a ver sacudidas sus ventanas en la lucha anticorrupción que inició el FBI hace siete meses.
Precisamente, la reunión de FIFA tenía un solo fin: aprobar las reformas de regeneración del organismo, luego del escándalo que estalló el 27 de mayo, cuando 14 de sus miembros fueron arrestados por acusaciones como crimen organizado, blanqueo de dinero y fraude.
Junto a Hawit fue detenido el presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), el paraguayo Juan Ángel Napout, y una decena más de directivos de los que todavía no se conocen sus identidades.
El operativo, desvelado por el norteamericano diario The New York Times, no precisó la fuerza para retener a los dirigentes, acusados de “haber aceptado dinero a cambio de vender los derechos de marketing relacionados con la difusión de campeonatos en América Latina y con partidos de clasificación para el Mundial”, de acuerdo al ministerio de Justicia francés.
El hondureño, autodeclarado un “hombre de Dios” y que en agosto asumió el mando de la Fenafuth, no opuso resistencia después de que la policía suiza ingresara al hotel Baur au Lac, por una puerta lateral, y evacuara a los visitantes que estaban cerca por tratarse de una “situación extrema”; sin embargo, hasta ahora ni Hawit ni Napout han aceptado la propuesta de extradición.
Los arrestos de ayer son fruto de una petición del 29 de noviembre hecha por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. “FIFA seguirá cooperando por completo con la investigación estadounidense como permite la ley suiza, así como con la investigación que dirige la oficina del Fiscal General suizo”, dijo el ente en un comunicado...
Callejas, asustado
Y cuando anochecía en Suiza y Alfredo Hawit se aprestaba a dormir por primera vez en una cárcel, su socio Rafael Callejas cambiaba su rostro a cada minuto durante la conferencia de prensa que él mismo convocó.
¿Se acaba el imperio de Callejas? Al menos, el de Alfredo Hawit está llegando a un triste final.