Honduras

A punto de cerrar sala de cuidados intensivos pediátricos

Para el sostenimiento de la sala se requieren dos millones de lempiras mensuales, que no fueron presupuestados.

21.11.2013

Un letrero en la puerta de acceso a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos, del Hospital del Sur, informa que en la sala no se reciben nuevos pacientes desde el pasado 18 de noviembre.

La causa para cerrar las puertas a los enfermos recién nacidos es la falta de insumos para la asistencia de los pequeños, según los encargados de la sala. El rótulo certifica la sentencia de muerte que puede representar para un pequeño que requiera ser hospitalizado tras llegar al mundo y que es rechazado por escasez hasta de guantes.

La sala donde se rechazan a nuevos enfermos es la misma que se abrió en septiembre del año pasado y que prometía salvar la vida de centenares de niños que nacen con problemas y que requieren del calor de incubadoras y otros equipos con que cuenta la unidad.

En el cubículo han quedado seis pequeños que, por su condición, no pueden ser enviados al Hospital Materno Infantil de Tegucigalpa ya que podrían fallecer en el trayecto.

Rafael Pinel, jefe de la UCIP, dijo que la situación de la sala es crítica, pues se carece de insumos médicos y varios equipos requieren reparación.

“No hay catéteres, guantes esterilizados y otros insumos que son vitales para realizar el cuidado de los recién nacidos”, manifestó Pinel. De acuerdo con el entrevistado, el cubículo en la actualidad no reúne las condiciones para atender a los pacientes para los que fue abierta, pues en vez de mejorar su condición de salud les puede desfavorecer.

“El personal sigue trabajando pero con alto riesgo ya que no se cuenta con los insumos necesarios para defender la vida de los recién nacidos, en especial los que nacen en condiciones críticas”, aseguró.

Abastecimiento

La presidenta del Comité de Apoyo Externo del Hospital del Sur, Magdalena Pool, informó que con los recursos económicos que aportó el proyecto de Mesoamérica se ha abastecido la sala, pero que no pueden cubrir todas las necesidades. “Sería una lástima que se cierre la UCIP pues en los meses que ha funcionado ha dado resultados positivos”, manifestó Pool.

Sin presupuesto

El subdirector del Hospital del Sur, Gustavo Avelar, manifestó que cuando se instaló la UCIP no se contaba con el presupuesto.

El impacto financiero que ha generado la sala es oneroso, pues se requieren dos millones de lempiras mensuales para su sostenimiento, según Avelar.

“Solo en el pago para el personal se necesita un millón de lempiras, dinero que el hospital no posee”, agregó.

El funcionario informó que las autoridades del nivel central conocen de la situación y que se espera que el presupuesto de la sala sea incluido en los fondos del próximo año.

“En el hospital se han realizado todas las gestiones necesarias para no cerrar la sala, pero ya no es posible ya que no hay presupuesto”, concluyó el galeno.