Las escuelas y colegios públicos de 11 departamentos del país fueron certificados ayer por la Secretaría de Educación para que finalicen el año escolar entre el 7 y 12 de diciembre.
Eso significa que los centros educativos de los otros siete departamentos deben concluir el año lectivo entre el 13 y el 21 de diciembre.
Esta determinación excluye a los 647 institutos acreditados la semana anterior para terminar las clases durante la semana que concluye.
Educación emitió ayer una resolución en la que informa que en La Paz y en Intibucá se perdieron cinco días, en promedio, por los que también podían finalizar labores ayer 7 de diciembre.
Los centros de Comayagua, Islas de la Bahía, Lempira, Gracias a Dios y Copán, no impartieron clases durante seis días. Educación determinó que estos centros deben abrir sus puertas hasta el diez de diciembre, es decir el próximo lunes.
Con ocho días perdidos durante el presente año, están los colegios y escuelas de los departamentos de El Paraíso, Ocotepeque, Choluteca y Olancho. Los estudiantes de estas regiones deben asistir a las aulas hasta el 12 de diciembre.
Desde el 13 al 21
Los departamentos que no fueron incluidos en este listado deberán impartir clases entre el 13 y 21 de diciembre, dependiendo de la cantidad de días que faltaron.
Entre ellos, Francisco Morazán, Cortés, Valle, Colón, Atlántida, Yoro y Santa Bárbara.
Hay que destacar que en estos departamentos se concentra la gran mayoría de docentes, centros educativos y estudiantes.
El Heraldo conoció que los centros educativos de Francisco Morazán y de Cortés es donde más clases se perdieron.
Durante este año la Secretaría de Educación contabilizó 23 días perdidos, en promedio en todo el país. La mayoría del tiempo perdido los maestros salieron a protestar a las calles o sostuvieron asambleas informativas. Sin embargo, hubo casos de colegios de segunda enseñanza que perdieron entre 30 y 40 días de clases, entre ellos el Instituto Central Vicente Cáceres y la Normal Mixta Pedro Nufio, entre otros.
La pérdida de clases en estos departamentos también dejó un saldo negativo para el sector magisterial.
Cerca de cuatro mil docentes fueron sancionados por abandonar las aulas. De esos, unos mil (de Francisco Morazán y Comayagua) corren el riesgo de ser despedidos y al resto les dedujeron uno y dos días de salario.