HABRÁN GRANDES SORPRESAS porque para los partidos políticos que se han enfocado sólo en datos de su voto duro y no en posibles cambios del comportamiento de sus simpatizantes y electores, verán inmediato al 12 de marzo, sorpresas negativas. Las sorpresas serán para aquellos políticos y partidos que por creer que es una elección primaria, sólo atendieron los problemas de sus corrientes sin trabajar en una estrategia partidaria de cómo llevar nuevos votantes, acrecentar su membresía y tocar los problemas que viven cotidianamente los hondureños.
SUCEDERÍA UN ALTO NIVEL DE ABSTENCIONISMO ELECTORAL porque no hubo esfuerzos de partidos para motivar a los nuevos votantes de los más de 650 mil jóvenes que recién cumplieron 18 años, pero además, porque no influyeron en el votante indeciso y votante periférico, ya que la gente se quedó esperando propuestas y alternativas de solución ante tantos problemas.
ESPERAN GRAN AFLUENCIA DEL VOTO DURO, PERO CON UN ALTO GRADO DE DUDA Y RESERVA porque las votaciones masivas sólo la pueden lograr aquellos que estén seguros que su partido político y líderes han sabido interpretar la psicología del electorado, pero saben que eso no ha pasado porque se han dejado llevar por encuestas hechas por ellos mismos, y se han dejado llevar por intuición tomando como base las últimas elecciones generales y no viendo si hicieron lo correcto para crecer después de las generales de 2013.
SIGUEN LOS CIERRES DE CAMPAÑAS Y ACCIONES CON MUCHA CONVICCIÓN Y ALEGRÍA, pero es más de lo mismo que se ha hecho a través de la historia política y no vemos un camino diferente que explique por qué la gente debe ir a votar, por eso es bien seguro que habrá un alto nivel de abstencionismo en esta elección primaria.
EL COMPORTAMIENTO DE ABSTENCIONISMO SIEMPRE SERÁ VARIANTE ya que para las elecciones generales entre 1993 y el 2001 el abstencionismo electoral oscilaba entre un 35% y 34%, ya en el 2005 el abstencionismo fue de casi un 50%, y eso es el reflejo del rechazo al tipo y perfil de político que se estaba eligiendo. “Pero en 2013 el abstencionismo disminuyó a 39% y no porque había más ánimos para votar o porque había mejores perfiles, sino más bien porque hubo nuevas opciones para escoger, ya que participaron 9 partidos políticos y dos de esos eran nuevos y fuertes porque le restaron a los dos históricamente acostumbrados a ganar y gobernar.
LAS ELECCIONES PRIMARIAS SERÁN UNA LÍNEA DE BASE O PUNTO DE PARTIDA que le permitirá a los tres partidos políticos más grandes de Honduras, poder medir su membresía, estructura, capacidades y simpatía comparándola de dónde vienen y hacia dónde van, todo lo que hicieron después de 2013 o lo que dejaron hacer les pasará factura en este nuevo proceso de elecciones primarias.
LA PRINCIPAL PREOCUPACIÓN DE LOS TRES PARTIDOS QUE PARTICIPAN, ES EL NÚMERO DE VOTANTES QUE LLEGUEN A VOTAR, ya que deben superar marcas de votaciones anteriores y generar para el futuro mejores expectativas, esto será un tema de reputación de partido y cómo los vean así serán tratados.
LAS ELECCIONES GENERALES POSIBLEMENTE SEAN LAS MÁS VOTADAS DE LOS ÚLTIMOS AÑOS, porque habrá una disminución del abstencionismo, ya que con la nueva tendencia electoral de las alianzas, los partidos políticos deberán saber cómo atender para crecer o decrecer, y el impacto de la suma de unos 700 mil nuevos votantes para el proceso electoral 2017.
ENTRE AGOSTO Y SEPTIEMBRE DE 2017, UN NUEVO DISCURSO SALDRÁ, y será un tema puesto en escena para influir en la población votante a que determinen su voto por un lado o el otro, será un tema de conflicto, un tema que polarizará, pero ya no será la reelección ni las alianzas, será un tema que dividirá nuevamente la mente y el corazón de los hondureños lo que hará que la población nuevamente tengan sólo dos opciones de pensamiento para votar.
EL PODER DEL VOTO DE LA POBLACIÓN, SU INTELIGENCIA Y SU INTERÉS POR VOTAR, SERÁN EL TIMÓN DEL BARCO DE LA PROSPERIDAD porque es tan sencillo, y sólo deben de votar por el liderazgo que sea más integro, el que infunda confianza y el que tenga un propósito de interés humano, familiar y de bien común y no sólo para estar en el poder.