Los Ángeles, Estados Unidos.- A menos de diez días de que la Academia revele sus cartas, “Una batalla tras otra” avanza con paso seguro hacia el centro del tablero.
Su reciente triunfo en los Globos de Oro confirmó una percepción que ya flotaba en la conversación crítica desde su estreno. El filme de Paul Thomas Anderson se alzó con cuatro Globos de Oro: Mejor dirección, Mejor guión y Mejor película de comedia o musical, además del reconocimiento a Teyana Taylor como Mejor actriz de reparto.
Anderson articula aquí un relato incómodo y frontal que observa el fascismo, el extremismo y el racismo desde una óptica que rehúye la pedagogía fácil.
La historia sigue a un exrevolucionario obligado a enfrentar las consecuencias de su pasado cuando debe rescatar a su hija adolescente de un antiguo enemigo.
El reparto acompaña con solvencia el pulso del director. Los oscarizados Leonardo DiCaprio, Sean Penn y Benicio del Toro orbitan una narración que nunca se entrega al lucimiento individual. Todo está al servicio de una maquinaria narrativa, áspera y deliberadamente provocadora.
A ese impulso se suma su liderazgo en las nominaciones de los Actor Awards 2026, donde encabeza la lista con siete menciones, un indicador clave del respaldo de la industria actoral.
El camino, sin embargo, no está despejado. Hamnet, dirigida por Chloé Zhao y producida por Steven Spielberg, se posiciona como el principal contrapeso al ser distinguida como Mejor drama en la ceremonia del domingo.
Su aproximación íntima al duelo de Agnes y William Shakespeare tras la muerte de su hijo obtuvo además el premio a Mejor actriz para Jessie Buckley, colocándola en una posición estratégica de cara al Oscar.
Aun con esa competencia en el horizonte, la película de Anderson llega a la antesala de las nominaciones con una ventaja clara. Su cine, furioso y reflexivo, parece haber conectado con votantes y críticos por igual.
Falta el veredicto de la Academia, pero “Una batalla tras otra” ya impuso una identidad autoral reconocible y una ambición artística que no se diluye en el ruido de la temporada.
La brasileña “El agente secreto” apunta por el oro
El éxito de “El agente secreto”, dirigido por Kleber Mendonça Filho, en los Globos de Oro —Mejor película internacional y Mejor actor para Wagner Moura— allana su camino hacia los Oscar y reafirma el momento dorado del cine brasileño, que podría emular el triunfo de “Aún estoy aquí” del año anterior.
La cinta ya forma parte de las 15 seleccionadas por la Academia en las shortlists, que reducen la lista de aspirantes en varias categorías. Situada en 1977, durante la dictadura militar brasileña, la película llamó la atención desde su paso por el Festival de Cannes, donde se llevó los premios a Mejor dirección y Mejor actor para Moura.