Ningún director, ningún productor, ningún otro actor, nadie en Hollywood, estrena este año tantas superproducciones de acción como Dwayne Johnson. Ya había empezado el año con la película Snitch y la historia de un padre que busca liberar al hijo de la cárcel.
Pero mientras espera los próximos estrenos de Pain & Gain con Mark Wahlberg (sobre el caso real de dos secuestradores de Miami) y la sexta serie de Fast & the Furious, Dwayne estrena ahora una nueva versión de G. I. Joe: Retaliation, agregando efectos 3D a la superacción de Hollywood.
¿Te gusta que te coronemos como el “rey de las películas de acción”?
El título de “rey de las películas de acción” suena bastante bien. Si voy a ser el rey de algo, que sea en el cine.
¿Es cierto que en tu infancia ya filmabas videos con diálogos de las grandes películas de acción?
Es verdad. Como yo era hijo único, cuando tenía nueve o diez años, para entretenerme, mi madre ponía una de esas viejas videocámaras y la dejaba grabando por horas y horas. Y ahí era donde yo practicaba los diálogos de mis películas favoritas, que en ese entonces eran Rocky II, Rocky III, ‘Indiana Jones y el arca perdida’, además de algunas películas de Richard Pryor que no eran para nada apropiadas en aquel entonces (ríe).
¿Qué otras superestrellas de acción admirabas?
Clint Eastwood siempre fue una inspiración para mí. En mi juventud lo admiraba a él, también Harrison Ford, Sylvester Stallone. Eran verdaderos hombres, para mí. Pero a Clint Eastwood es al que más admiré siempre, por su carrera.
¿Alguna vez se lo dijiste?
Hace tres meses, estaba en un avión privado y cuando le pregunté a la azafata con quién íbamos a volar, me dijo: “Clint Eastwood”. Me asombró tanto, que le pedí un papel para escribirle una nota personal que decía: “Gracias por ser una inspiración para mí. Quiero que sepa lo que significó para mi carrera y quiero agradecérselo”. Eso fue todo, no le pasé mi número de teléfono ni le pedí ninguna posibilidad de trabajar juntos (risas). Simplemente quise agradecerle toda la inspiración que me generó. Le pedí a la azafata que le diera mi carta. Y se la entregó.
Todos resaltan lo bueno que siempre fuiste detrás de cámaras. ¿Es solo por ser famoso o hubo algún otro momento de tu vida que te cambió por completo?
No sé si lo hago conscientemente, pero siempre sentí que es importante ser amable. Hay una frase maravillosa que escuché muchos años atrás: “Si es bueno ser importante, es mucho más importante ser bueno”, no importa que sea famoso o no. Es importante ser una buena persona. A lo mejor hubiese sido diferente con otra crianza... pero todos nos cruzamos con nuestros desafíos en la vida. Cuando tenía 14 años, viví un momento muy determinante en mi vida, nos desalojaron del departamento donde vivíamos y no teníamos un lugar donde vivir. Fue un momento muy difícil y con 14 años pensé: “Nunca quiero vivir algo así otra vez con mis padres”. Y así fue como también pensé lo que podía hacer, qué harían los héroes que yo tanto admiraba, todos cuidan su cuerpo. Y ahí fue donde empecé ir al gimnasio, era lo que yo podía hacer. Supongo que haber vivido un momento así agregó cierto sentido de humildad. Y es genial ver donde llegué desde aquel momento en que vi la orden de desalojo en la puerta de nuestro departamento hasta hoy.
¿Cada vez que necesitan una nueva estrella en las continuaciones de Hollywood llaman a Dwayne Johnson?
Es un truco, pura magia, un verdadero milagro. Tuve suerte que me ofrecieran roles tan buenos. Ya había formado parte de otras series de películas en Hollywood como Fast and the Furious o también Journey 2, pero G. I. Joe tiene un valor especial. Y no lo digo por querer promocionarla, sino porque es una marca que lleva décadas y significa mucho para tanta gente en el mundo entero. Y para trabajar en una película así, como en cualquier otra película de una serie especial, trato de ver si podemos mejorar. Y si creo que puedo, además de disfrutar del proceso de crear un personaje que guste... lo hago.
¿Es pura coincidencia que salgas casi al mismo tiempo con tantas películas de acción?
No sé si es pura coincidencia, pero te muestra un poco lo que viví los últimos 24 meses, con tanto trabajo por tantas películas. Es un momento fabuloso ver que salen tan seguidas películas como Smitch, G. I. Joe, Pain & Gain y Fast and the Furious, además de otra película con una producción menor como Empire State, que también sale este año. El plan era el siguiente: si iba a presentar una superserie de películas con Dwayne Johnson en seis meses seguidos, tenía que buscar gustos diferentes, que fueran interesantes. Snitch es muy diferente de G. I. Joe, ciertamente muy diferente a Pain & Gain y definitivamente diferente a Fast and the Furious.
¿No te preocupa competir contra tus propias películas? ¿En qué orden irías a verlas como espectador?
Ahí sí hay una coincidencia, por la forma en que están programados los estrenos. Los estudios estrenan sus películas por diferentes razones, dependiendo de lo que tenga sentido a lo largo del año, pero en este caso, si yo hubiese decidido, las hubiera presentado al mundo exactamente como están programadas. Primero una película con menor producción como Snitch donde tuve un rol un poco más dramático, con una verdadera historia seguida por una gran producción comercial divertida como G. I. Joe, siguiendo con algo que seguramente no vieron antes como Pain and Gain, para seguir con algo diferente como un montón de autos rápidos en Fast and the Furious 6.
¿Vas a conservar la corona del cine de acción con la próxima versión en cine de Hércules?
(Risas) Hércules siempre fue un personaje que admiré desde que tengo memoria, en las diferentes versiones, hasta en el dibujo animado. Y tener esa conexión tan profunda es genial. En la época cuando yo recién había entrado en Hollywood, Hércules era uno de los proyectos que siempre busqué. Pero en aquel entonces, no tenía la posibilidad de decir: “Quiero hacer eso”. Por eso me pone tan feliz lograrlo. También es un desafío asombroso producir una versión definida de Hércules, respetando la mitología, trabajando como en una novela gráfica, donde él tampoco aceptaba su destino ni su fe, hasta el final. Es emocionante.
¿En tu infancia jugabas con los soldaditos de G. I. Joe?
Yo tenía una colección enorme de juegos de G. I. Joe y Star Wars.
¿Y es verdad que alguna vez te llevaste alguno de esos juguetes de G. I. Joe sin pagarlo?
(Risas) Lo que pasa es que cuando era niño realmente no podíamos comprar tantos juguetes, así que iba al negocio, abría las cajas y guardaba los soldaditos de G. I. Joe en mi bolsillo. Me iba del negocio con bolsillos llenos de soldaditos robados (le cuesta parar de reírse).
¿Nunca te atraparon?
Al final me atraparon... dos veces. No había aprendido la lección la primera vez, pero me terminaron atrapando. ¡Gracias por recordarme semejante historia! (risas).
¿Y cómo reaccionaste cuando te dijeron que iban a sacar con la película también un juguete con tu imagen?
Fue asombroso, es genial. Es muy ‘cool’, muy ‘cool’, muy ‘cool’.
Pero los músculos no son de juguete. ¿Cuánto entrena por día para conservar tantos músculos? Probablemente entre una hora y media y una hora y cuarenta y cinco minutos, muy temprano por la mañana.
¿Todos los días?
Depende, si me estoy entrenando para un personaje, como ahora con la próxima película de Hércules, tengo que seguir un plan de 14 semanas de preparación.