El nombre de FRANCIS FORD COPPOLA se escribe así en Hollywood, con mayúsculas. El genio director de Apocalipsis Now y las diferentes versiones de “El padrino” impuso una marca registrada en los clásicos del cine. Con otra hija directora como Sofía Coppola y un famoso sobrino como Nicolas Cage (o Nicolas Coppola como figura en el pasaporte), conforman la familia con más premios Oscar en el mundo del espectáculo. Y aunque el éxito parece haberse apagado en su carrera, Francis Ford Coppola sigue manteniendo encendida la gran pasión por el cine.
¿A lo largo de los años cambió su estilo de cine?
Seguramente. Hace bastante tiempo que trabajo y uno de los más obvios comentarios que escucho, es “Bueno, las películas que hace hoy no son tan buenas como las que hacía 30 años atrás...”.
¿Y qué opina ante semejante comentario?
Digo la verdad: 30 años atrás, esas películas que hoy te parecen tan buenas, no habían sido tan bien recibidas. “El padrino” tuvo una crítica terrible en el Daily Variety. A mí no me cayó para nada bien, porque no entendía cómo funcionaba el sistema. Y todas las películas siguientes desde The Godfather, The Conversation y Godfather II o Apocalypse Now, nadie decía que eran películas interesantes, todo lo contrario. Llegaron a decir que era el mayor desastre que se había hecho en los últimos 40 años de Hollywood. Pero 30 años después, recién ahora dicen “Esas películas son interesantes”.
¿Y usted? ¿Está orgulloso de sus películas?
Mi carrera es muy extraña. La gente siente que es un honor, son muy buenos conmigo, ahora que estoy viejo. Pero la verdad es que a lo largo de mi vida, siempre caí parado en mi camino. Siempre tuve que enfrentar la crisis de preguntarme cómo iba a poder mantener a mi familia, con tantas críticas malas. De verdad, hubo un periodista llamado Frank Rich del New York Times que dijo que Apocalypse Now había sido el mayor desastre de Hollywood. Yo no podía creer que no había nada peor que la película mía. ¿Qué le habrá parecido la segunda película de Superman que se había estrenado casi al mismo tiempo? ¿No es un desastre peor? No, yo tuve que serlo. Y ahora, Apocalypse Now es considerada un clásico. ¿Qué puedo pensar? Hay que aceptar que nuestra cultura sigue su curso y si tratas de mostrar algo diferente, te van a pegar en la mano. Pero 30 años después, te van a premiar por lo mismo que te pegaron. Por eso me siento cómodo con mi estilo. El cine es demasiado maravilloso y demasiado joven, todavía quedan muchas sorpresas por develar. Hasta la gente más inteligente que piensa que sabe de cine no sabe sobre cine. Nadie sabe. Tus nietos nos van a enseñar, porque es un medio demasiado joven.
Buscando un estilo de cine que no siempre aprecian los críticos, hace tiempo que Francis Ford Coppola se alejó del campo de las superproducciones y los primeros puestos de las recaudaciones. Hasta su hija Sofía Coppola o el sobrino Nicolas Cage parecen tener más éxito hoy en día. Y él lo sabe. Pero tampoco le preocupa. Sin venderse a la más fácil salida comercial, Francis sigue conservando su estilo propio, dirigiendo ahora la extraña película Twixt sobre el sueño de una historia de fantasmas y vampiros, donde Val Kilmer interpreta a un novelista que llega hasta una alejadísima ciudad para firmar autógrafos y termina descubriendo otra nueva novela en medio de sus sueños... o pesadillas.
¿Es cierto que en la vida real usted mismo había soñado sobre el argumento de la película Twixt, tal cual como pasa en la ficción?
Es verdad. Yo había tenido un sueño bastante real en Estambul. Y mientras lo soñaba pensaba que podía ser una buena película. Por alguna razón estaba bien alerta en medio del sueño, hasta que alguien me despertó. Estaba muy frustrado, porque quería saber lo que iba a pasar. Traté de volver a dormir pero cuando no pude, busqué una grabadora para no olvidarme de los detalles.
¿Pudo recordar todo el sueño con claridad?
En ese momento, sí. Después mandé a transcribir la grabación y esa fue la base del guión. Yo tampoco escribo los guiones en forma convencional, para guardar cierta libertad para las ideas que deciden el guión final. Por eso, al principio parecía una historia muy corta, pero así terminó siendo la película Twixt.
¿A nivel personal, cree que los sueños son pura fantasía o es realmente el subconsciente que nos lleva a otro mundo?
Si no fuera por el hecho de volver a la misma vida, más o menos al mismo punto, uno pensaría que el sueño es la vida real. Sabemos muy poco sobre la conciencia y nuestra existencia, la verdadera historia. Solo podemos disfrutar nuestras vidas tratando de especular con lo que nos pueda pasar. Yo duermo muy bien y tengo una vida con sueños bastante buenos. No suelo tener pesadillas, aunque a veces, como todos, tenga cierta ansiedad al dormir, por algo que me preocupa y que después se expresa en un sueño. Pero es obvio que necesito ese tiempo, dormir lo suficiente, para volver a ajustar todas las emociones por las que pasamos. Nunca me puse a estudiar el tema, pero me fascina la vida de los sueños.
¿La escena de la película donde Val Kilmer sueña con la muerte de la hija en un accidente tiene algo que ver con la muerte de su hijo Gian Carlo?
(Sus ojos se llenan de lágrimas con solo pensarlo, pero es evidente que no quiere llorar) Todas las películas con las que trabajo ahora son personales, porque una de las bellezas del cine es que aprendemos tanto sobre ciertos temas en los que trabajamos. En cierta forma, hacer una película es como plantear una pregunta. Yo sabía que iba a tratar un homicidio en la historia de Twixt, pero no me di cuenta de que en el proceso iba a admitir algo mío tan personal. Cada padre se siente responsable de lo que pueda pasarle a un hijo, es inevitable. Y yo no me di cuenta de lo responsable que me había sentido (por la muerte de mi hijo Gian Carlo), lo que pasó 24 años atrás, yo debería haber estado ahí, por mi hijo.
Entre las fantasías de un sueño y la pesadilla de la realidad, Francis Ford Coppola se refiere a la muerte de su hijo Gian Carlo, quien falleció en 1986, cuando iba corriendo en un bote a toda velocidad, tal cual como ahora muestra la película con Val Kilmer. Y por lo visto, la ficción de Twixt tiene mucho que ver con los verdaderos sueños de Coppola.
En nuestra primera entrevista hace un poco más de 20 años, me acuerdo de lo orgulloso que estaba cuando su hija Sofía Coppola había aparecido con el rol de la hija de Al Pacino en la última película de “El padrino”.
¿Podemos soñar con una nueva versión de “El padrino”, con su hija como directora?
Tengo tantas ganas de hacer una película de mafiosos o una nueva versión de “El padrino” como el agua que tengo en este vaso. Y ni siquiera tengo sed. Nunca disfruté con “El padrino”. Tuve la bendición de haber tenido un elenco de actores extraordinarios en un momento donde al público le interesaba algo así.