La orquesta Espoir Sans Frontières (Esperanza sin Fronteras) ofreció un concierto en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) a beneficio de los niños de Honduras y El Salvador.
El evento se realizó para apoyar los programas que administra la ONG del mismo nombre a beneficio de los dos países centroamericanos.
La ONG Espoir Sans Frontières tiene al menos 17 años de presencia en el territorio hondureño, justamente en las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela, donde ha desarrollado proyectos junto con las Hermanas Salesianas, la Escuela Mazzarelo del norte del país, asimismo, la Asociación Hondureña Koïnonia.
Por su parte, el embajador hondureño acreditado en Francia, Alejandro Palma Cerna, agradeció a la presidenta de Espoir Sans Frontières, Annie Vallé, por su vocación en beneficio de los demás.
En el año 2006, la ONG construyó en Tegucigalpa, a través del proyecto María-José, 94 casas para acoger a los damnificados del huracán Mitch, quienes no habían sido reubicados.
De igual manera, esta organización francesa brinda apoyo al Centro Las Flores, ubicado en La Cuesta, de Tegucigalpa, donde ofrece educación artística a los niños.
Los fondos recaudados en el concierto serán destinados a asegurar la continuidad de los proyectos que Espoirs Sans Frontières impulsa en Honduras y El Salvador.
Fungieron como anfitriones la embajadora de El Salvador, Lorena Sol de Pool, asimismo el director general adjunto de la UNESCO, Getachew Enguida.
El montaje del evento estuvo a cargo de las delegaciones de Honduras y El Salvador y la ayuda de la ONG en cuestión.
Sobre Espoir Sans Frontières
La orquesta Espoir Sans Frontieres, creada en 2005, está integrada por músicos profesionales de grandes escuelas parisinas como la Ópera de París, la Orquesta de Radio France y la Orquesta de París, así como colaboradores y aportantes, quienes han puesto sus talentos al servicio de causas humanitarias.
El repertorio musical, que fue disfrutado por unos 800 invitados, estuvo bajo la batuta del director Claude Raymond.
Esta interpretó en su primera intervención “La Creación”, de Haydn; la “Rapsodia para Contralto y Coro de Hombres”, de Brahms; y una antología de arias de óperas famosas.
Al final del evento Jeannette Tchilinguirian, presidenta del Comité del Gran Premio Humanitario de Francia, entregó a ESF un reconocimiento por su labores altruistas en causas humanitarias.