Parque La Tigra, una aventura entre bosques, neblina y montañas
Una caminata entre la neblina o simplemente un desayuno calentito para calmar el frío, el Parque Nacional La Tigra ofrece aventura, diversión y turismo de montaña en la Semana Morazánica 2026
- Actualizado: 05 de octubre de 2026 a las 23:00
Tegucigalpa, Honduras.- En octubre, noviembre y diciembre el Parque Nacional La Tigra ofrece un clima fresco que se acompaña de una capa de neblina profunda.
El frío se siente en las zonas bajas del parque y cala hasta los huesos a medida que se asciende por las montañas. El color verde resplandece y muestra algo que solo la naturaleza tiene: perfección.
No solo se trata de la brisa, neblina y un clima agradable entre las montañas, sino de una experiencia llena de aventura, mientras se conoce de la naturaleza y se aprende a escucharla.
En esta Semana Morazánica 2026, La Tigra abre sus puertas a los visitantes para que conozcan sus senderos, el bosque y, si tiene suerte, avistar aves únicas y coloridas.Ubicada a 30 kilómetros de la capital, el parque tiene más de 24 mil hectáreas, pero no todas están abiertas al público.
Son 7 senderos completamente señalizados los que los visitantes pueden recorrer: La Esperanza, Jucuara, La Cascada, La Mina, Bosque Nublado, Granadillas y el Principal.
100
lempiras
cuesta la entrada a La Tigra para las personas mayores de 12 años que sean nacionales, mientras que los extranjeros pagan 10 dólares (unos 268 lempiras).
“La Tigra está con sus puertas abiertas, con sus siete senderos disponibles, señalizados y sobre todo el momento más bonito cuando está neblinado el bosque viene en este Feriado Morazánico”, dijo Jorge Luis Palma, director técnico de la Fundación Amigos de La Tigra (Amitigra).
En diálogo con EL HERALDO, Palma mencionó a los visitantes que lo que encontrarán es mucha naturaleza, “un exceso de verde, un clima frío, que no se encuentra en ninguna parte de la ciudad, porque aquí estamos a 2,000 metros sobre el nivel del mar y, además, van a escuchar al jilguero, una de las aves con el canto más bonito de toda América”.
Rutas
El recorrido es apto para todo público, ya que cada sendero tiene un grado de dificultad distinto y, a su paso, guarda un fragmento de la historia de La Tigra.
Por ejemplo, el sendero La Mina alberga las boca minas de lo que fue la compañía Rosario Mining Company. El grado de dificultad en el sendero es moderado y, en algunos puntos, alto.
La Cascada, como su nombre lo dice, conduce hacia una de las caídas de agua más vistosas y frías del lugar. Esta es una de las rutas más complejas, pero también con las vistas más hermosas.En el caso del Bosque Nublado, los visitantes encontrarán mucha diversidad y, desde su inicio, mucha neblina.
Podrán observar helechos, musgos y escuchar el canto de las aves. Con su suerte, también podrá observarlas escondidas entre los árboles.
El sendero La Esperanza tiene una ruta de 4.5 kilómetros. En la parte alta está el mirador, donde se observa todo el bosque, mientras la brisa horizontal moja la piel.
Este es uno de los puntos más altos y fríos en el parque. En este sendero también encontrará algunas de las especies de árboles más antiguos de La Tigra, que miden 40 metros.
El sendero Jucuara tiene un grado de dificultad bajo, por lo que es apto para niños y adultos. En la ruta de Granadillas, las personas pueden caminar a su propio ritmo, porque es uno de los menos congestionados. El sendero Principal tiene 6 kilómetros y conecta con otra de las rutas del parque.
“Aquí una recomendación importante es que vengan preparados para la lluvia”, sugirió Palma.
También es recomendable llevar ropa cómoda, zapatos todo terreno y, para quienes realizarán las caminas más largas, comida y bebidas hidratantes.
La única regla es sencilla: lo que el visitante ingresa al parque, también debe llevárselo de regreso para no dejar basura en el bosque.
Otras actividades
Visitar La Tigra no solo es una caminata exigente y amena. También se trata de observa el paisaje, aprender de la naturaleza y, si no quiere nada de eso, puede quedarse en el Ecomuseo, un espacio de aprendizaje donde encuentran la historia de La Tigra, las especies que la habitan y quiénes intervinieron para que fuera declarada parque nacional.
350
lempiras
es el precio por una habitación del hotel por una noche. La habitación cuenta con todo lo necesario para pasar una noche amena. También hay agua caliente en las duchas.
También hay un espacio para quienes quieran acampar por la noche y un hotel con ducha caliente, una cama calentita y todo lo necesario para descansar entre el frío de los bosques y las montañas.
Justo al lado se encuentran algunas casetas donde venden desayunos y almuerzos típicos, café, chocolate y otras bebidas calientes para entrar en calor.
Los locatarios también venden frutas cultivadas en la zona, así como coloridas flores para que pueda regalarle a sus seres queridos mientras vista La Tigra.
“El precio de entrada general para las personas mayores de 12 años es de 100 lempiras, menores de 12 años no pagan nada. Así que todas las familias con sus niños pueden venir. Los extranjeros pagan 10 dólares los adultos”, dijo.
Para acampar, cada persona debe pagar 75 lempiras y cuentan con equipo de alquiler, como tiendas de acampar y saco de dormir. Pueden realizar fogatas. Para quienes deseen quedarse en el hotel deben cancelar 350 lempiras la noche por habitación.
“Todas las personas que visitan la naturaleza se sienten mejor, recuperan mucha energía”, motivó Palma, mientras mencionaba que cuando las personas visitan La Tigra ellos pueden recaudar fondos para combatir incendios, proteger animales e investigar las plantas.
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