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Tegucigalpa, Honduras.- Los productos de consumo diario que se comercializan en los economatos del Centro Penitenciario Nacional de Támara (CPNT) registran, en varios casos, precios superiores a los reportados en la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que monitorea la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE).
EL HERALDO Plus obtuvo a través de fuentes del Instituto Nacional Penitenciario (INP) el listado oficial de precios vigente en los economatos de Támara, pero contrastan con el monitoreo de la Canasta Básica Alimentaria correspondiente al período del 19 al 26 de junio de 2026.
La comparación muestra que varios alimentos esenciales para la alimentación de la población penitenciaria se venden a precios más altos dentro del centro penal que en el mercado nacional.
Sin embargo, una de las principales limitantes para establecer una comparación exacta es que el listado de los economatos no especifica en varios productos la cantidad, peso, volumen o presentación comercial, mientras que la CBA oficial sí establece unidades de medida como libras, litros, gramos o unidades.
Para conocer la posición oficial sobre estas diferencias de precios, se solicitó una entrevista con las autoridades del INP; sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.
Tras contrastar el listado de precios de los economatos con los valores de referencia de la Canasta Básica Alimentaria y de supermercados de Tegucigalpa, este medio identificó diferencias de precio en diversos productos de consumo cotidiano, con incrementos de hasta el doble del valor real.
Uno de los casos más notorios es el saco de detergente, que en los mercados de la capital se comercializa a L600, mientras que en el centro penal alcanza los L850, es decir, L250 más que su precio real.
Asimismo, el refresco de tres litros figura en el economato con un precio de L85, mientras que en supermercados se comercializa por alrededor de L65.
40
Lempiras
Cuesta la libra de azucar en los economatos de Támara, mientras que en los mercados se encuentra a 14.
El mismo comportamiento se observa en algunos medicamentos de venta libre como la crema dermatológica Betaderm, de 15 gramos, que se vende a L165 en los economatos, mientras que en farmacias su precio ronda los L97.
Una fuente vinculada al sistema penitenciario aseguró a EL HERALDO Plus que los economatos son administrados por agentes penitenciarios y que “el precio de los productos suele variar en cada turno, aunque la mayoría siempre va al alza”.
Entre los productos de la canasta básica, la azúcar blanca representa una de las diferencias más marcadas, ya que la Secretaría de Desarrollo Económico registra la libra a L14, mientras que en el listado del economato de Támara el azúcar aparece con un precio de L40.
No obstante, el documento no especifica el peso o la presentación del producto, por lo que no es posible confirmar si ambas referencias corresponden a la misma cantidad.
Detrás de los precios que se registran en los economatos de Támara hay una carga constante para las familias de personas privadas de libertad, quienes aseguran que cada semana deben hacer esfuerzos económicos para enviar dinero destinado a la compra de alimentos y artículos básicos dentro del centro penitenciario.
“El problema es que a uno no le permiten llevarles las cosas. Si nos dejaran, uno iría al mercado y las compraría más baratas, pero ellos están obligados a comprarlas adentro y todo es caro. Uno les manda el dinero con sacrificio”, relató a EL HERALDO Plus una familiar de un privado de libertad, quien solicitó mantener su identidad en reserva por temor a represalias.
La mujer explicó que semanalmente envía alrededor de 300 lempiras, una cantidad que, asegura, resulta insuficiente frente a los precios que se manejan dentro del penal.
Las inconformidades también han llegado a las instituciones de derechos humanos. Entre enero de 2025 y junio de 2026, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) recibió al menos 12 quejas de personas privadas de libertad por los altos precios que se cobran en los economatos de siete centros penitenciarios del país.
Para Claudia Ferrari, directora ejecutiva de la Asociación Paz de Superación por Honduras (Asopazh), las denuncias sobre sobreprecios llevan meses acumulándose sin que exista una intervención de la Fiscalía de Protección al Consumidor.
“Hemos pedido en reiteradas ocasiones al INP que habilite despensas administradas por el Estado, porque los familiares ya no soportan tanta corrupción, primero los precios exorbitantes y ahora también el problema con las tarjetas”, manifestó.