Caso Angie Peña, una de las 3,500 desaparecidas: “Mi hija puede estar en una mansión de Roatán”

El padre de Angie Peña sospecha que su hija fue víctima de una red de trata de personas. Como ella, hay miles de casos de mujeres desaparecidas en Honduras. Solo el Ministerio Público ha recibido 3,498 denuncias desde 2010

Don Walter cree que su hija, Angie, fue víctima de una red de trata y seguramente está privada de libertad en un lugar oculto de Roatán, Islas de la Bahía.

Por: Redacción

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TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Tristeza, angustia y zozobra. Así ha sufrido estos nueve meses don Walter Peña. Mientras en el día despeja su mente con el trabajo, en la noche, tras llegar a su casa, ve la habitación de su hija, Angie, y se hace las mismas preguntas: ¿Dónde estará?, ¿quién la tendrá?, ¿cuándo volverá a casa?

En esas noches de insomnio, mientras recuerda el último día cuando le pudo dar un abrazo, también recrea el momento de su desaparición.

Con base en los últimos avances de la investigación, se atreve a brindar la hipótesis más fuerte: “Yo sí creo que mi hija puede estar en una de esas mansiones en Roatán y no fuera del país”. Entre su razón y su corazonada, concluye que Angie sí fue raptada.

Los indicios en su poder lo mueven a afirmar que no está fuera de Honduras y que sigue en la isla, pero las autoridades hondureñas no quieren reconocerlo por el tema del turismo: “(Se) necesita que la Policía haga un barrido, pero no se dio, porque es una zona de extranjeros no se hace”.

En medio de la tragedia que vive la familia Peña, don Walter accedió a contar al equipo de la Unidad de Investigación y Datos de EL HERALDO Plus el duro proceso que han vivido él y su familia tras la desaparición de su hija de tan solo 23 años.

Sin embargo, la familia de Angie no es la única que vive un calvario por la desaparición de un ser querido. Según cifras del Ministerio Público, brindadas a este rotativo por medio de una solicitud de información, de enero de 2010 a lo que va de 2020 se han reportado 3,498 denuncias de mujeres desaparecidas.

Los reportes de la Policía Nacional son menores debido a que se procesan de diferentes formas (1,165 denuncias en el mismo período), pero no dejan de ser alarmantes.

$!Angie Peña es una joven de 23 años. Su desaparecimiento es uno de los casos de más impacto este año en Honduras.

Misterio

Angie es una joven de 23 años. Como la mayoría de mujeres de su edad, estaba llena de alegría. Su vida y la de su familia transcurrían en normalidad y calma hasta que en unas vacaciones en la paradisiaca isla de Roatán desapareció de manera misteriosa.

Desde el primer día de enero de 2022, cuando ocurrió el hecho, tanto la familia como las autoridades hondureñas y extranjeras han buscado con afán a la jovencita, pero no hay respuestas positivas.

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No obstante, don Walter cuenta que la esperanza volvió cuando capturaron al estadounidense Gary Johnson, de 63 años, quien -tras ser detenido con una menor edad- fue vinculado al caso de Angie.

“Como familia sentimos que se no has abierto una puerta de esperanza, porque realmente al principio no se sentía nada y lo que surgió el día lunes es por el proceso investigativo que se ha estado dando en Roatán”, aseguró el padre con un semblante un tanto distante.

Sin embargo, aclaró que no puede descartar o asegurar que esta persona capturada esté relacionada con la desaparición de su hija: “Realmente desconozco, realmente este es un proceso investigativo muy largo, uno como familia espera que esto se acabe rápido, uno quisiera que esta angustia terminara”, manifestó.

Desde hace ocho meses la familia de Angie ha vivido molestia, fatiga y hasta indignación. La rabia era porque la Policía quería manejar el caso como un accidente... lo que a la larga sería abandonar la búsqueda.

“En su momento lo que se manejó es que tuvo un accidente, cosa que nosotros como familia descartamos esa información, porque realmente no hubo algo que llevara a hechos concretos que demostraran que tuvo un accidente en el mar”, recordó don Walter.

Por la inacción de la Policía, don Walter y su clan investigaban por su cuenta, así que contrataban embarcaciones privadas, helicópteros y todo lo que estuviera a su alcance para dar con su paradero.

“Al inicio se perdió prácticamente un mes, porque nunca hubo una investigación seria, solo uno como familia que vaya aquí que vaya allá, incluso a mi hija se le dio a un fiscal de delitos comunes y luego vemos que esta persona lleva como 200 casos más”, criticó.

$!Angie Peña se sumó al listado de casi 3,500 mujeres desaparecidas reportadas ante el Ministerio Público.

Miles de casos

En Honduras, hay miles de Angie Peña. Ella es una de las 3,498 denuncias recibidas por el Ministerio Público de enero de 2010 a agosto de 2023, según datos procesados por la Unidad de Investigación y Datos de EL HERALDO Plus.

Según la base de datos, 2015 es el año con más reportes (367), seguido de 2014 (352), en tanto el año con menos denuncias registradas fue 2010, cuando se contabilizaron 160.

En lo que va de 2022 se han registrado 134 denuncias a nivel nacional. Llama la atención que el mes cuando se recibe el mayor número de denuncias es enero, seguido del mes de mayo, con 324, y octubre, con 321, respectivamente.

De acuerdo con información brindada por el Ministerio Público, la mayoría de denuncias son recibidas por la Fiscalía de Delitos Comunes de San Pedro Sula. La mayoría de víctimas tienen entre 10 y 19 años, con 1,138 denuncias.

Sobre jóvenes desaparecidas de 20 a 29 años -como el caso de Angie- hay 330 reportes en la Fiscalía.

$!Una de las pruebas es la jetsky rentada por Angie. Antes de desaparecer, ella maniobraba la moto acuática.

Investigación

El acongojado padre hace una pausa y recuerda otro indicio clave en la investigación de su hija: el hallazgo de la jetsky rentada por Angie. Esta moto acuática apareció luego de su insistencia en buscarla.

“Nosotros nos fuimos a traer la jetsky, yo no pude ir, pero mi esposa y mi hija fueron a Belice, y doy gracias a EL HERALDO que nos hicieron una nota y gracias a esa nota el embajador de Belice se comunicó con nosotros y a partir de allí nos prestó la colaboración, porque había que hacer un papeleo horrible para entrar a Belice”, recuerda.

Pese a los esfuerzos económicos que tuvo que realizar la familia para viajar a Belice y los recorridos a las costas, no se encontró ninguna pista contundente que demostrara que Angie estuvo en el lugar.

Tal vez todo era un señuelo, al menos eso cree: “Sí, lo más fácil es alejar, porque no es posible que la moto aparezca en Belice, incluso en un área privada, y allí con tantos pescadores”.

Por su parte, la Secretaría de Seguridad, a través de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), ha seguido varias líneas de investigación, según un documento al que accedió EL HERALDO Plus.

La primera acción fue la reconstrucción de los hechos y el decomiso de material que siguió las pistas de los últimos lugares frecuentados por Angie.

Posteriormente se analizó en los laboratorios de la Policía científica y criminalística la moto acuática. De momento se ha conformado un grupo interdisciplinario conformado por las distintas unidades de la DPI para que cada uno ponga en práctica su especialidad y de esta manera realizar una búsqueda efectiva.

Se están realizando investigaciones y allanamientos de moradas en Roatán y lugares aledaños, al tiempo que se investiga y da seguimiento a estructuras delincuenciales que operan en Atlántico hasta el sector de La Mosquitia.

Asimismo, se ha emitido una solicitud de asistencia judicial a Belice para poder incorporar a sus autoridades al proceso de investigación, específicamente realizar un interrogatorio a las personas que encontraron la moto donde se conducía la ahora desaparecida.

Debido a la exposición mediática que enfrenta la familia de Angie Peña, se ha brindado asistencia psicológica. Otra acción reciente es la asistencia técnica solicitada a las compañías de telefonía en Honduras para descubrir algunos indicios que los lleven con los responsables o el paradero de la joven.

$!Se están realizando investigaciones y allanamientos de moradas en Roatán y lugares aledaños

Redes de trata

Todos los caminos llevan a don Walter a pensar que su hija fue víctima de trata de personas, como otras jóvenes en Roatán. “Sí, hay más casos. La última fue una pareja de jovencitos y la Policía solo hace media búsqueda, luego cierran los casos, porque la familia no está encima”, reclamó.

Consideró que “el proceder de ellos (Policía) debe de ser largo e investigativo, para combatir este flagelo que se da en las zonas turísticas, que es el de la trata de personas y las autoridades no hacen hincapié en este tipo de delito”.

La habitación de Angie Peña sigue intacta, tal como estaba el día que ella se fue, todos esperan su regreso, revela su padre, con los ojos llorosos y semblante triste.

“Han sido ocho largos meses de tocar puertas y de seguir adelante, de no bajar los brazos, pero esta lucha es incalificable, uno tiene que seguir adelante, cada día, cada mes, cada noticia que nos llega nos hace fortalecer”.

En los periodos de altas y bajas, don Walter Peña trata de darle palabras de fortaleza al resto de la familia: “Yo le digo que no hay que desmayar porque uno no gana nada con dejarse morir y lo que hay que hacer es tener esperanza en el reencuentro con nuestra hija”, invitó.

De momento las autoridades hondureñas siguen en la búsqueda de la joven, sin indicios claros y sin ninguna pista que los lleve a dar con su paradero.

“A las autoridades esperamos que nos den una pronta respuesta por el caso de ella y de esta manera desarticular este tipo de bandas”, exigió. Mientras que a los turistas que visitan la zona les advierte de los posibles peligros que hay en Islas de la Bahía, “a las personas que visitan les diría que no se confíen, que este flagelo nos está atacando, el flagelo de trata de personas está incrementando”

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