Pérdidas
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San Miguelito, Francisco Morazán.- San Miguelito es considerado uno de los municipios más secos de la zona: las fuentes de agua se secaron, las cosechas se perdieron y el ganado muere por docenas. La crisis se percibe desde que se recorren sus calles polvorientas.
Su alcalde, Felícito Funes, un hombre de sombrero y botas de vaquero, también es ganadero. En entrevista con EL HERALDO Plus aseguró que ha sentido en carne propia la cruel sequía que golpea el Corredor Seco del país.
“Esto es crítico, porque en este municipio ni una tormenta ha caído, tenemos un problema enorme, porque estamos en agosto, que es cuando la gente se alistaba para la postrera, pero no llueve”, expresó.
Este año no hubo cosecha de primera: ni maíz ni frijoles. “Tenemos una necesidad tremenda, porque ningún agricultor cosechó, unos ni sembraron y a los que sembraron la planta nació pero no creció”, lamentó.
Para alimentar al pueblo, la única esperanza recae en el Gobierno, porque el municipio depende únicamente de las transferencias gubernamentales. La recaudación de impuestos municipales es mínima en una comunidad golpeada por la pobreza. “Si el gobierno no nos echa la mano, estamos perdidos”, comentó.
El ganado muere de sed y hambre. Sin arroyos ni pasto, mantenerlo con vida se vuelve cada vez más difícil. “Los que tenemos ganado caminamos dos horas para aguarlo (darle agua), y en las dos horas de regreso ya van con sed, por eso está bastante delgado”.
10,000
Lempiras
Por cabezas de ganado que cuestan 35,000 o 40,000 lempiras ofrecen los comerciantes, aprovechándose se la crisis que enfrentan los productores
Solo a Funes se le murieron doce cabezas de ganado esta temporada, y él representa apenas uno de los muchos casos que se contabilizan en la zona. “Los que tenemos ganado estamos preocupados, nunca antes habíamos visto esto, ni en 2015 que pasó una situación igual”.
El problema, explicó, es que antes en mayo llovía en abundancia, pero este año el mes fue seco, al igual que los siguientes: junio, julio y agosto. Por eso, el ganado se quedó sin alimento. “Estamos batallando”, lamentó.
La mayoría de los afectados ha recurrido a vender el ganado a precios bajos, contó. “uno lo compró carísimo porque estaba gordo, pero debido a esta situación, todo mundo se está deshaciendo de su vaquita, porque está llegando a un punto que no hayamos cómo mantenerlas”.
A la gente le ofrecen entre 10,000 y 12,000 lempiras por una vaca que, en condiciones normales de mercado, puede llegar a costar 40,000 lempiras, reveló el alcalde.
El problema en San Miguelito, afirmó, es que se trata de uno de los municipios más secos de la zona. En algunas comunidades el agua llega cada diez días; en otras, los pozos se han secado y los habitantes creen que las bombas están dañadas, cuando en realidad ya no hay suficiente agua para extraer, explicó el alcalde.
“A las autoridades, al gobierno, al presidente del Congreso Nacional (Tomás Zambrano), a los de Copeco, les pedimos que nos miren como municipio, porque somos pequeños pero de mucha necesidad, somos secos y estamos desamparados, la gente está desesperada esperando el saco de comida que prometieron”, expresó.