Tegucigalpa, Honduras.- La política de subsidios a los combustibles y a la energía —que representa cada año una fuerte erogación para las finanzas públicas- expiró el pasado 26 de enero y será la nueva administración de Nasry Asfura la que decidirá si sigue o no.
Ejemplo de lo anterior es que el año pasado se destinaron 11,434.1 millones de lempiras. Así lo revela un informe brindado por el Banco Central de Honduras (BCH). “La aplicación de subsidios a la energía eléctrica y combustibles implicó un flujo de 11,434.1 millones de lempiras durante 2025”, subraya el Banco Central.
Agrega que 7,246.6 millones de lempiras (63.4%) correspondieron a combustibles y los restantes L4,187.6 millones (36.6%) a energía eléctrica. “Entre 2023 y 2025 estos beneficios totalizaron 37,812.5 millones de lempiras, permitiendo atenuar las presiones inflacionarias a nivel interno, contribuyendo a preservar el poder adquisitivo de los hogares, lo que se tradujo en un alivio para la economía de la población en general”, añade. Los subsidios sumaron 8,131.5 millones de lempiras en 2022, L12,435.3 millones en 2023, en 2024 aumentaron a L13,943.1 millones y en 2025 bajaron a L11,434.1 millones.
Política de subsidios
Dos temas comprendía la política de subsidio. Combustibles: subsidio del aumento a la gasolina regular y diésel en diferentes meses del año; congelamiento del precio del cilindro de Gas Licuado de Petróleo (LPG).
En energía eléctrica: subsidio focalizado a la energía eléctrica para los hogares que consumen menos de 150 kilovatios hora al mes (energía gratis) y el subsidio a la tarifa de energía eléctrica para consumidores de más de 150 Kwh/mes, en la mayor parte del año.
Un análisis técnico del Banco Central de Honduras señala que esas medidas permitieron que la tasa de inflación se atenuara en 0.63 puntos, ubicándola de forma interanual en 4.98% al cierre de 2025 (5.61% sin subsidios).