La mayoría de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) familiares nacieron en el país como una iniciativa de subsistencia ante el desempleo del fundador de la unidad de negocios.
La gran mayoría de estas Pymes se mantienen en la informalidad para evadir el pago de impuestos municipales y fiscales, así como responsabilidades laborales. En estas condiciones deben acudir a los usureros para obtener recursos financieros frescos.
Otras empresas familiares funcionan bajo el amparo de la figura de un comerciante individual, lo cual limita su capacidad de endeudamiento al gestionar un crédito en una institución bancaria o adquirir un activo para la empresa. En ambos casos son castigados por elevados intereses financieros debido a una alta calificación de riesgo para recuperar el crédito brindado.
Michelle Vaquedano, asistente técnico del proyecto Familia Empresarial del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), expresó que junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se ejecuta un proyecto para contribuir a la formalización y capacitación de las empresas familiares en Honduras. Mediante los recursos aportados por el organismo internacional se brinda un 70% del costo de la formalización de la empresa familiar y el beneficiario aporta el 30% restante.
Mediante este proceso se contribuye a que los fundadores de la Pymes den el siguiente paso para organizar un gobierno corporativo y que se tenga un protocolo de familia. Mediante estos instrumentos se establecen los papeles que desempeñarán los parientes como gerentes, miembros de la junta directiva y como accionistas.
Mediante el establecimiento del gobierno corporativo se definen estos roles dentro de la unidad de negocios. Además, mediante el protocolo de familia se establece de manera clara el proceso de sucesión en caso de que el fundador de la empresa falte.
Mediante este instrumento se determinan, además, los perfiles de los puestos y las condiciones para contratarlos de acuerdo a las habilidades. La mayoría de las empresas contemplan en su constitución la figura de un consejo de administración, pero en la práctica es inexistente o nunca se han reunido, dijo.
La inversión
El Cohep estima que el costo total de formalizar a la pymes es de 2,100 dólares, de los cuales ellos subsidian un 70% y la empresa cancela 630 dólares, o sea, el 30%.