En los parlantes de la radio aún sigue sonando... “gol de Torlacoff”. El de Tararira, ex-Motagua y parte de los jugadores queridos de la afición, no se cansa de hacer goles.
Ahora, metido en el proyecto de Edwin Pavón en el Sula de La Lima, el delantero es la nueva cara del gol del Canario, uno de los equipos históricos del país que lucha por regresar a la máxima división.
¿Quién lo convenció de ir a jugar con el Canario?
Fue el profe Edwin Pavón que me llamó el 24 de diciembre. Arreglamos una reunión en la casa de él y llegamos a un acuerdo, también me sedujo porque él está a cargo del proyecto.
¿Ve posibilidades de ascenso con este equipo?
El sueño de ascender siempre está.
Ya se metió de lleno con el gol. ¿Qué significa para usted seguir rompiendo redes?
Primero, agradecido con Dios y, luego, con el profesor Edwin Pavón por la confianza de contar conmigo. Meter los goles es una bendición.
¿Qué le dice a esos que insisten en retirarlo?
Solo tengo que agradecerle a Dios, que me da la oportunidad de seguir jugando, y a mi familia, por el apoyo que siempre me da en la buenas y en las malas.
¿Se ganó a la gente de La Lima ya... así como a la gente de Choloma, Comayagua y Motagua?
¡Ja, ja, ja! No tanto, porque fallé un penal y ni te digo lo que me gritaban. Pero el otro día metí uno sobre la hora y, bueno... a saber qué dirán ahora ¡Ja, ja, ja!
¿Es duro jugar en ese grupo del Atlántico en el ascenso?
Sí, hay buenos planteles, como el Honduras Progreso, que hace dos torneos está jugando con el mismo plantel.
¿Sacarle el invicto al Honduras, el actual campeón, qué significa?
Es un clásico y como se dio el partido más. Además, será el próximo ascendido.
¿Usted cree que el Honduras Progreso será el próximo ascendido?
Sí, la verdad que sí. Tiene grandes jugadores y están bien dirigidos; además, la ventaja de haber ganado el primer torneo le da mayores posibilidades.
¿Cuántos años más va a seguir haciendo goles?
Hasta que Dios me lo permita. Mientras siga acostándome con muchos sueños por cumplir y levantándome con la alegría de ir a entrenar y ver a mis hijos gritar un gol mío, seguiré jugando.
¿En el partido contra Honduras Progreso por qué celebró señalándose el oído?
¡Quería escuchar el grito de gol de las gradas!
Como un referente del Motagua... ¿Cómo ve la actualidad del Azul?
Va bien, está cuarto y con chance de quedar más arriba. Lo que pasa es que somos exigentes, queremos que gane y juegue lindo y eso a veces es imposible, pero está donde querían sus directivos y no peleando abajo.
¿Querrá volver como jugador o como técnico en un futuro al Azul?
Mi sueño como jugador es retirarme en Motagua y salir campeón. Pero el destino no lo ha querido. Hay que esperar...