Amparados en la personalidad histórica del 27 veces campeón, y teniendo la mente clara de que para dar el ansiado salto en la Liga de Campeones hay que romper la historia ante los clubes emeleseros, la expedición blanca invadió suelo estadounidense con la convicción de vencer a Sporting Kansas City y sellar el boleto hacia los ansiados cuartos de final...
Es ganar o ganar
El combo de Juan Carlos Espinoza, compuesto por 19 escogidos para escribir la historia, voló ayer hacia EE UU con la conciencia de que mañana se juegan algo más que tres unidades y todos los ecos de las voces merengues rondaron alrededor de la transcendencia de ese juego que definirá el clasificado del grupo dos.
“Es el último partido y sabemos que si no ganamos este juego, se terminaría la Concachampions para nosotros; entonces hay que enfrentarlo como una final y sabiendo de todas las dificultades que nos vamos a encontrar en Kansas. Pero el equipo tiene la conciencia y la capacidad para buscar esa victoria”: el capitán Fabio de Souza lanzó el mensaje a sus compañeros de vuelo, que llegó a Kansas cerca de la medianoche.
Hay plena confianza
Las cuentas están claras en el Albo, saben que una victoria los hace llegar a nueve puntos y posicionarse en la segunda rueda, por lo que se aferran a esa inspiración para desafiar a aquellos escépticos que no creen que el León puede por fin vencer a un equipo profesional de Estados Unidos.
“Yo les pregunto: ¿Ustedes creían que Honduras le iba a ganar a México en el Azteca? Pero eso es el fútbol, tiene esas cosas y no sabés quién va a ganar; cuando vos podés, demostrás y cuando te metés en lo que querés, lo podés lograr. Honduras hizo historia y nosotros por qué no”, saca su experiencia el Chino Reinaldo Tilguath para llenar de confianza a su parcialidad.
Fe en los 19 elegidos...
Esa fe también era evidenciada en el cabecilla del grupo, quien trata de no pensar en lo que podrán pesar las ausencias de Luis Garrido, Douglas Caetano y Bayron Méndez, sino que deposita la confianza en los que emprendieron el vuelo hacia lo inédito.
“Si no tuviera la ilusión de pasar, me quedara acá platicando con vos toda la tarde, pero hay que ver el partido cómo se da. Esperamos que la gente que juegue lo haga bien porque solo nos sirve ganar”, retaba el Príncipe, resistido por una buena parte de los aficionados olimpistas y que también en esta parada de Kansas City se juega una de sus últimas cartas para empezar a convencer al hincha...