Preparada en el calor del sur del país, Angie Gómez se trasladó desde Choluteca a la capital con cuatro días de anticipación para pedalear fuerte y subirse al podio como la mujer más veloz de la Segunda Vuelta Ciclística de Tegucigalpa.
“Fue una carrera muy competitiva. Veníamos tres a la par en los primeros lugares y realmente no me esperaba ganar esta carrera, pero lo logré con mucho esfuerzo”, decía la joven de 16 años, que portaba con gran orgullo el trofeo que la acreditaba como campeona de la categoría femenina.
La mentalidad fue clave
Angie, que en la primera edición de la Vuelta terminó en el tercer sitio, peleó palmo a palmo con Adina Serrano hasta el último segundo de la competencia y eso hizo que ella le sintiera más gusto a ese primer lugar.
“Estuve en el cierre con Adina Serrano, es una muchacha muy buena, pedalea bien y con ella desde que salimos veníamos trabajando y al final nos tiramos el sprint final y allí la clave fue más mental, porque si uno se lo propone lo logra”, recordó con gran emoción.
Aunque hasta hace un mes y siete meses entró de lleno a este deporte del pedal, la ilusión de registrar su nombre con éxito la hizo trasladarse desde el jueves a Tegucigalpa para practicar la vuelta y eso fue determinante para consagrarse como la mujer del pedal. “Una vez había hecho esta vuelta y ese día terminé muerta porque ya venía de otra competencia, pero valió la pena”.