Florinda Meza revela el daño que una cirugía estética le dejó en el rostro
La actriz mexicana admitió que confió en el cirujano equivocado y pagó un precio que aún lamenta: una secuela visible que complica su trabajo frente a las cámaras
- Actualizado: 01 de mayo de 2026 a las 10:45
Florinda Meza reveló en el podcast conducido por Las Javis que una cirugía estética en sus ojos resultó ser un error que afectó uno de los instrumentos más valiosos de cualquier intérprete: la mirada.
El procedimiento le dejó los ojos más pequeños y, con ello, redujo su capacidad para transmitir emociones en pantalla.
"Me dejó los ojos más pequeños... y una actriz actúa mucho con los ojos", dijo sin ambages. La frase encierra una doble confesión, la de quien reconoce un tropiezo personal y la de quien entiende, desde adentro del oficio, qué significa perder esa herramienta.
Antes de llegar a ese punto de la charla, Meza había estado explicando con detalle la técnica que ella y otros actores utilizan frente a la cámara. En cine y televisión, dijo, el primer plano lo es todo.
El rostro habla antes que el cuerpo, y los ojos hablan antes que el rostro. "Para actuar es muy importante los elementos de la cara porque el close up es fundamental en cine y televisión. Basta con que muevas los músculos de la cara... siempre los ojos van antes de la cabeza. Son mecánicas que se aprenden", subrayó.
Fue precisamente ese contexto el que le dio peso a su siguiente revelación, porque al hablar de la importancia de los ojos en su trabajo, no pudo evitar mencionar lo que ocurrió cuando quiso mejorar su aspecto.
Meza narró que buscó a quien en ese momento consideraba el mejor cirujano plástico disponible, pero el resultado desmintió esa confianza. "No lo era", afirmó. Y lo que debió ser un retoque terminó por alterar una parte de su instrumento de trabajo que ya no puede recuperar.
La actriz no se ahorró el juicio sobre sí misma: "Cuando se es joven, se puede ser estúpido; la juventud es para cometer errores. Pero cuando ya no se es joven, entonces se cae en la más rotunda estupidez".
Meza había hablado abiertamente con anterioridad sobre una operación estética que se realizó en 2008 para rejuvenecer su aspecto, en la que, según sus propias palabras, le "quitaron pellejos de los ojos y de la papada".
Aquella decisión la tomó, según contó entonces, por razones completamente propias: cuando su esposo, Roberto Gómez Bolaños, le preguntó a quién quería gustarle, ella respondió sin titubear que a sí misma. Esa franqueza siempre la ha distinguido. Pero la cirugía de la que habló en Las Javis fue una experiencia distinta, sin el mismo desenlace.
La conversación en el podcast no se detuvo ahí. Meza también salió al paso de la bioserie "Sin querer queriendo", producida por Roberto Gómez Fernández, hijo de Chespirito, en la que su figura aparece retratada como antagonista.
Su respuesta fue tan directa como mordaz. "¿Cuándo han visto que una madrastra sea la buena de los cuentos?", preguntó, desnudando con una sola frase la lógica narrativa que, según ella, guió a los productores. Defendió la memoria de Gómez Bolaños con igual determinación: "Fue un hombre generoso, fue un buen padre", afirmó, rechazando la imagen de infidelidad que proyecta la producción.