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Gradas vacías agobian la LNP... solo Olimpia, Real España y Marathón no saben de déficits

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16.04.2017

Tegucigalpa, Honduras
Sea por inseguridad, pírrico espectáculo o falta de políticas contundentes que enganchen al aficionado, las gradas vacías se han convertido en un común denominador de una agónica Liga Nacional que mira cómo sus feligreses se retiran cada vez más de los estadios catrachos.

Dieciocho déficits en 14 jornadas del Clausura y siete de 10 equipos habiendo sacado números rojos en al menos un partido de local, dan fe del estado moribundo que padecen los afiliados a la LNP.

“La gente ya no quiere venir a los estadios y Olimpia mes a mes se tiene que estar desembolsando para pagar la planilla”, se queja por enésima vez Osman Madrid, el vicepresidente deportivo del Blanco, precisamente una de las tres instituciones que no han sufrido déficits en Liga.

Se salvan Albos y Aurinegros
Solo Olimpia, Real España y Marathón obtuvieron números negros en casa y únicamente Albos y Catedráticos no han estado involucrados en déficit alguno (sea de local o de visita).

El resto ya experimentó gastos superiores a sus ingresos y el más sacudido de todos es Real Sociedad, que salió perdiendo dinero en cinco juegos.

Exceptuando San Pedro Sula y San Juan Pueblo, las restantes ocho plazas sufrieron duro con esta epidemia: Tocoa (5), Puerto Cortés (4), Tegucigalpa (4) y con uno Tela, La Ceiba, Olanchito, El Progreso y Juticalpa.

“Antes, a un Olimpia-Universidad iban por lo menos cinco mil personas y ahora juegan Olimpia-Marathón y no se llega a esa cantidad”. Esas palabras de Héctor Vargas, el entrenador de Olimpia, tienen sustento de sobra.

Mejor asistencia en el clásico
De los 18 déficits, seis reportaron menos de 700 hinchas: Vida-Real Sociedad (591), Real Sociedad-Honduras EP (649), Honduras EP-Real Sociedad (610), Real Sociedad-Vida (500), Real Sociedad-Platense (641) y Real Sociedad-Juticalpa (497).

La contraparte a esos 497 aficionados que llegaron a ver al Aceitero en la jornada 12 se inventarió en el primer clásico capitalino, en donde se plasmó la mejor asistencia: 7,126 personas.

Atrás de esa cifra están los 6,440 que llegaron al Motagua-Olimpia de la segunda vuelta y los 5,796 que asistieron al Morazán a ver el Real España-Olimpia...

Violencia, una de las razones
Los números denotan la falta de apetito que le genera la LNP a la fanaticada.

Desde el seno de la LNP se cree que “la conducta reprochable de las barras, cuyas consecuencias en ciertos momentos han sido trágicas, han estimulado el retiro de miles de aficionados”, según dijo en un comunicado.
Bajo esa misma línea camina Vargas, quien asegura que “todo pasa por las canchas, los horarios y la inseguridad”.

Pero mientras el tema se siga viendo con desdén, los números rojos seguirán colmando los registros, las deudas se apoderarán de los equipos y los estadios seguirán luciendo vacíos...