Este concepto, clave en su magisterio, fue introducido desde el inicio de su pontificado, describiendo una paz que no se apoya en las armas ni en la lógica de la fuerza
Nostra Aetate sigue inspirando a los miembros de la Iglesia católica, en diversos niveles, a fomentar relaciones respetuosas y el diálogo con personas de otras confesiones
"De la profecía de Pablo VI al impulso de Francisco: la Iglesia Católica reafirma el «genio femenino» como pilar insustituible para salvar la paz mundial"