MEDIO. Hombre, cada loco con su tema, ahora se les ocurre elecciones de medio término, al estilo gringo y otras hierbas, como allí nomás, en El Salvador.
LLEGA. Si de por sí aquí no dejan trabajar al que llega a la guayaba -del partido que sea- no digamos si hay elecciones cada dos años. Es la peor majadería que se les puede ocurrir.
JUNGLA. Eso es en los países serios, donde se respeta la ley, no aquí, donde el presidente de turno a puras cachas medio gobierna uno o dos años y, de allí para allá, pare de contar. Ya días andan con esa onda de comicios separados para diputados y alcaldes en esta jungla política. Primero civilicen a los políticos.
BUKELE. Más que el traslado de los restos de Morazán a un mausoleo, en el Palacio Nacional de San Salvador, vieron a Bukele vestido, enfundando la espada y marchando -entre vallas de caballeros cadetes- como todo un “emperador”. Ya se cree Napoleón. Peor para que suelte la guayaba.
ESTATUA. Bueno, aquí hubo uno que no enfundó la espada de Morazán, sino, que se mandó a erigir una estatua al lado del paladín, de Cabañas y de Dionisio de Herrera y, ya ven en qué terminó.
SPS. El Tommy inaugurará hoy en SPS las primeras oficinas regionales del Congreso, así es que, ya están sabidos.
TICA. Ya vieron, a la presidente tica no le tembló la mano para darle volantín a su canciller, porque se reunió con Trump y no le avisó. Qué tal. ¿Y Mireya?
VOLADO. En unos chats le han volado a Mireyita por decir que los migrantes no son un problema de la cancillería, sino, del Instituto Nacional de Migración.
INM. O sea, en la cabeza de Mireya, el INM es el responsable de la protección consular en USA, de los contactos y la comunicación con el Departamento de Estado, con el ICE, con el Congreso y con el presidente Trump. Pobre, pueblo, pobre...
MATEO. Con razón allí salió Marcela Caro, de nuevo, pidiéndole la renuncia, por “inoperante e incompetente”. Marcela le receta Mateo 23:27, el versículo bíblico que condena la hipocresía y la inmundicia de los escribas y fariseos.
NIÑO. A la “people” que opina en esas redes, en noviembre y diciembre no habrá lluvias por culpa del niño malcriado y, si no se aprovechan las que caigan en septiembre y octubre, la crisis de agua será peor el próximo año.
NUBES. Las lluvias que han caído hasta ahora no le han hecho ni cosquillas a las represas de la capital y a El Cajón y por eso la necesidad del bombardeo de las nubes.