San Pedro Sula, Honduras
La revuelta fue dura y sangrienta, pero al final la autoridad se impuso.
Líderes de las maras 18 y Salvatrucha e internos comunes, conocidos como “paisas”, fueron trasladados a otros centros penales de Honduras bajo estrictas medidas de seguridad, tal y como se había planeado. Todo ocurrió a pesar del amotinamiento que dejó como resultado tres internos muertos y 41 heridos.
Movilización aérea
Una fuente al interno de la propia Casa de Gobierno detalló a EL HERALDO que en total eran 28 los reclusos que fueron movilizados.
De ellos, 22 fueron ingresados a las celdas de máxima seguridad de la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto (PNMAS) y seis fueron llevados al I Batallón de Infantería. Tres de estos últimos son paisas.
La fuente detalló que de los 28 trasladados, a 20 los movilizaron en aviones pequeños y a ocho en helicópteros de la Fuerza Aérea Hondureña (FAH)
Los líderes trasladados de la Mara 18 son Howen Alexis Romero, alias “Ratón”; Olvin Reynaldo Arriaga Baca, alias “El Porqui”, quien fue implicado en la muerte de varios niños de la colonia Pradera; y Nahún Méndez Medina, alias “Tacoma”, quien es el máximo jefe de la 18. Este último fue condenado por delitos como almacenamiento de armas de guerra e insumos policiales, su detención se logró cuando junto a otros pandilleros intentaban escapar de una persecución policial y se refugiaron en una vivienda de la colonia Los Molinos, donde tuvo que intervenir monseñor Rómulo Emiliani.
Los otros cinco reos de los “paisas” fueron trasladados en un segundo helicóptero que aterrizó en el complejo olímpico de la ciudad.
Autoridades militares informaron que de los “paisas” el jefe y más temible es Olvin Reynaldo Arriaga, quien se supone lidera varias actividades delincuenciales como extorsiones y sicariatos que se dan en la zona norte.
Román Gómez, jefe de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), manifestó que tuvieron que usar dos helicópteros para separar los de la Mara 18 de los “paisas”, para evitar que en el aire se pudiera dar algún tipo de enfrentamiento.
“Estas personas son peligrosas y como autoridades tenemos que asegurarnos de que los traslados se hagan sin novedad”, explicó el funcionario.
Mientras arribaban los dos helicópteros de uno de los campos del complejo olímpico, en la pista de la Fuerza Aérea de San Pedro Sula también despegaba el avión que trasladó a los otros internos.