Honduras

Los tarzanes del valle

El atractivo municipio de Valle de ángeles ha visto en los últimos meses una invasión de adrenalina al implementar el canopy, uno de los deportes más extremos que está llamando la atención de grandes y chicos

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07.04.2014

Y llegó la hora de la diversión en medio de la naturaleza, bajo el sol radiante y un sinfín de emociones nunca antes sentidas.
Hagamos de esta emocionante aventura una de las más divertidas.

El canopy de Valle de Ángeles se ha convertido en la sensación del momento, ya que se trata de un deporte del que pueden disfrutar grandes y chicos, ellos y ellas.

Esta extrema aventura está disponible al público desde el año anterior. Si le parece poco tiempo, seguro se olvidará de ello cuando comience la diversión.

Instalaciones seguras

Como en todo la primera impresión cuenta y el deporte no podría ser la excepción. Canopy Club es un gran proyecto deportivo que se diseñó a tan solo 30 kilometros de la capital, en el turístico municipio de Valle de ángeles.

Cuenta con una serie de atractivos: puentes colgantes, escalerillas y canchas, pero sin faltar la emoción que cada participante imprime.

Víctor Rodríguez, uno de los guías del canopy, explicó para los lectores de El Heraldo que este proyecto es una de las visiones empresariales más grandes de Centroamérica en este rubro, “nosotros logramos el entusiasmo de nuestros clientes a través de la mejora continua de nuestros productos y servicios, guiada por la integridad, el trabajo y la innovación de nuestra gente”.

Turismo

Valle de ángeles es una de las comunidades turísticas cercanas a la capital más visitadas por nacionales y extranjeros.

Entre sus atractivos están sus tiendas artesanales así como su variedad de platillos de la cocina nacional, y ahora cuenta con este innovador proyecto turístico natural que encanta a todos por igual.

“Es un sueño que se pude hacer realidad, mi familia tenía que ir hasta Roatán para disfrutar del canopy pero ya este año no será así, ya que lo tenemos en la capital”, aseguró el entrevistado.

Comienzo

¿Pero cómo comenzó esta gran aventura? Rodríguez comentó que el proyecto inició el 7 de julio de 2011 “como un proyecto de la familia Rodríguez Fernández”.

La idea desde un inicio se desarrolló con el ánimo de brindar a los visitantes una forma diversa de disfrutar en grupos, de amigos o de familia. Es así que poco a poco se ha ido concretizando cada uno de los pasos para hacer de la montaña Las Martitas, el refugio del canopy de Valle de Ángeles, este sitio predilecto de diversión.

La diversión

Cada uno de los visitantes selecciona su equipo y el apoyo de guías debidamente entrenados, que incluso pueden comunicarse en español, inglés, francés e italiano.

A partir del momento en el que arriban los visitantes son ampliamente orientados sobre todas las reglas que imperan en el centro deportivo.

“Estas reglas incluyen no tocar el equipo con las piernas levantadas y cruzadas, mano más débil debajo de la polea, mano más fuerte en el otro lado de la correa, manos más fuertes es el balance y el freno”, explica Rodríguez mientras las indica con sus manos .

“Se pide a los clientes poner atención en cada una de las indicaciones que dan los guías, ya que así el tour se vuelve ameno para ambos”, comentó Rodríguez.

Todo el equipo se ha adquirido en el exterior y cumple con las más altas reglas de seguridad, explica el entrevistado.

Esta idea innovadora atrae la atención de centenares de turistas y desde ya se postula como un proyecto exitoso.

Testigo

Luis Alfredo Galindo, de 23 años, contó que “uno de mis sueños era conocer qué era el canopy, pero al darme cuenta de que en Valle de ángeles existía no lo pensé para experimentar este deporte”.

Galindo aseguró que tanto los guías como los implementos que se usan son seguros y confiables.

“A medida pasa el tiempo en las alturas, uno siente que el corazón se le hace chiquito, pero cuando uno toca tierra queda con ganas de volver a repetir el canopy”, explicó.

Desde su creación en Valle de ángeles han disfrutado de él alrededor de 700 personas, sin contar las que han ingresado con pases de cortesía.

Diversión extrema en la capital

Todas aquellas personas que residen en la capital y no tengan adónde ir de paseo en esta Semana Santa tienen como alternativa el canopy.

Los pobladores de la ciudad también pueden gozar de este deporte extremo a inmediaciones del cerro El Picacho.

Víctor Fernández, encargado del canopy, manifestó que “este deporte consiste en que los clientes se olviden del estrés y la pasen bien sintiendo la adrenalina a mil”.

Son tres los saltos que se llevan a cabo por un bajo costo. “El propósito es que todos aquellos que nos visiten puedan vivir en carne propia lo que es el canopy”, comentó.

Detalló que los costos en la capital andan alrededor de 100 lempiras, el tiempo de duración en los tres saltos es de aproximadamente 15 minutos a 20 minutos.

Fernández dijo que en el país este deporte apenas comienza a tomar auge, ya que el 90 por ciento de clientes son turistas extranjeros que han aprovechado el canopy en el país y un 10 por ciento hondureños.

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