El inicio de una nueva era de Francia, con Zinedine Zidane en el banquillo como nuevo seleccionador, comenzó con una victoria, laboriosa, trabajada, ante Turquía (0-1) y con una preocupante lesión de su goleador y capitán, Kylian Mbappe.El astro del Real Madrid, que volvió por decisión del nuevo técnico a la banda izquierda, con una limitada participación y sin grandes ocasiones, fue, sin embargo, decisivo por su condición de goleador. Pero dejó síntomas preocupantes para su selección y para el equipo madrileño.