Ser una persona sarcástica es algo entre amor y odio ya que trae grandes problemas pero también los momentos más divertidos, la gente que te rodea disfruta de tu compañía y se adaptan a tu sentido del humor porque saben que eres alguien noble que disfruta un poco del humor negro.
Una investigación realizada por Francesca Gino de la Escuela de Negocios de Harvard, Adam Galinsky, profesor de negocios en la Escuela de Negocios de Columbia, y Li Huang de INSEAD, la escuela de negocios Europea, muestra que el saracasmo puede tener beneficios psicológicos.