Este joven de 18 años era el encargado de dar el discurso de despedida en su escuela pero una noticia de último minuto hizo que tuviera que modificar su mensaje.
Jake Bailey fue diagnosticado con Linfoma de Burkitt, un tipo de cáncer ‘agresivo’ y poco común que afecta al sistema linfático, y que si no se trata puede ocasionar una muerte rápida.
“Había escrito un discurso y una semana antes decirlo, me dijeron que tenía cáncer. Me dijeron que, si no recibía tratamiento, estaría muerto en tres semanas y que no podría estar aquí dando este discurso. Pero por suerte, el discurso no trata sobre lo que va a ocurrir, es sobre el año tan maravilloso que ha pasado, y no creo que esperen que escribiese uno nuevo desde la cama del hospital.”
Bailey envió su emotivo mensaje desde una silla de ruedas después de pedir la autorización del hospital para poder salir y asistir a la escuela.
Con las siguientes palabras el joven daba inicio a su discurso motivando a sus compañeros a vivir el presente:
“El futuro está realmente en nuestras manos. Olviden los sueños a largo plazo. Seamos apasionados de los objetivos del presente. Tenemos que ser micro-ambiciosos porque no sabemos dónde o cuándo podríamos terminar“.
El vídeo ha alcanzado más de 900.000 reproducciones en menos de una semana convirtiéndose en viral.
Al finalizar, las palabras que dedicó a sus compañeros hicieron aplaudir a los presentes en el auditorio y que sus compañeros le dedicaran una ´Haka´, la danza de guerra tribal maorí.